Mira lo que has hecho

El título nada tiene que ver con una regañina, al contrario. ¿Terminas el día frustrado porque se te quedó algo pendiente en la lista de tareas? Antes de agobiarte, mira lo que has hecho.

¿Sueles elaborar una lista de tareas? Muchos de nosotros las utilizamos para que no se nos quede atrás ningún asunto importante. Gracias a ellas, ordenamos prioridades y distribuimos tiempos.

Avanzamos durante el día y, conforme vamos completando las tareas, las vamos eliminando. Para esto yo uso Google Calendar, que me encanta.

Pero, tanto si usas un instrumento (ya sea papel y lápiz u otro más moderno) como si no, las listas de cosas por hacer tienen aspectos que son un poquitín desmotivadores.

Por ejemplo, terminas una tarea y listo. Todo lo más, la eliminas de la lista, respiras aliviado… ¡Y a por la siguiente! Así sigues, una tras otra.

Al final del día, quizás se queda una tarea colgada, sin hacer, y ésa es la que se lleva tu atención.

celebra el éxito

¡Demonios! ¡No he alcanzado a hacerlo todo!

La cosa se soluciona haciendo una lista más flexible para la próxima vez. Aunque no estaría de más que también contases hoy lo que sí has hecho. Descansarás mucho mejor, seguro.

En tu lista de quehaceres de hoy, presumiblemente, no estaban esas tareas que haces toooodos los días, como fregar los platos, por ejemplo. Ésas se dan por supuestas.

Así es que, en lugar de restar (como en la lista de tareas), suma. Así te darás cuenta de que has hecho mucho más de lo que parece y dejarás de ser tan crítico contigo mismo por esa tareílla que se quedó colgada.

Mira lo que has hecho a lo largo del día y aprécialo. Sé bueno contigo, aunque realices ajustes para mañana.

Es una sugerencia. Lo dicho: Acumularás menos estrés, dormirás mejor y mañana te cundirá más.

(Oh, sí. Lo he comprobado antes de contártelo.) 😉

Imagen de h.koppdelaney