¿Qué haces cuando, al fin, conquistas tu objetivo?

Qué sensación tan gratificante es llegar a la línea de meta y decir: ¡Lo logré!

Has superado obstáculos, vencido tentaciones y trabajado con dedicación para lograr tu objetivo. El esfuerzo ha tenido su recompensa.

Antes de empezar con ese objetivo, te imaginaste lo bueno que sería alcanzarlo, cómo enriquecería tu vida.

¿Qué fue? ¿Una meta laboral? ¿Perder diez kilos de peso? ¿Remodelar tu casa hasta convertirla en el hogar que siempre quisiste?

llegar a meta

¡Ya está conseguido! ¿Ahora qué? Quizás…

  • Lo celebras. Das rienda suelta a tu alegría y te enorgulleces por tu conquista. ¡Bien!
  • Descansas un poco. Te lo has ganado.
  • Reflexionas. Aprovechas el buen resultado para analizar qué elementos contribuyeron a tu éxito. Así puedes repetir alguna maniobra en sucesivos objetivos.
  • Piensas en el siguiente. ¡Estás imparable!

Todo lo anterior es genial. Pero falta algo: El mantenimiento.

Tu conquista es un cambio de vida

Hay objetivos que terminan en cuanto llegas a la meta. Por ejemplo, dar la vuelta al mundo. En cuanto terminas, ya está todo hecho.

Pero, por otra parte, hay un buen número de objetivos cuya conquista no es el final, sino el primer paso que das en tu nueva vida.

Piensa en los que hemos dicho: el logro laboral, los kilos perdidos o el hogar de tus sueños. O piensa en otros más pequeños. No te costará encontrar ejemplos.

Después de conquistarlos, forman parte de tu nueva vida. Has de mantener ciertos hábitos para que ese éxito sea duradero. De lo contrario, lo que has hecho puede irse al garete.

Lo de los kilos perdidos, por ejemplo. Necesitas seguir teniendo cuidado con tu dieta y demás. Si no lo haces, dentro de un tiempo estarás poniéndote el mismo objetivo: perder diez kilos. Así, una y otra vez.

¿Y la casa? ¿Acaso puedes arreglar una casa como a ti te gusta y olvidarte de las tareas de mantenimiento?

Ésa parte del éxito se nos olvida a muchos. (Sí, a mí también.) Hay logros, grandes o pequeños, que requieren pequeñas acciones para mantenerse.

El objetivo no termina cuando se conquista, sino que forma parte de la nueva vida que queremos. Es bueno tenerlo en cuenta incluso antes de comenzar a trabajarlo.

¿Estás dispuesto a hacer que el éxito perviva?

Imagen de Richard Masoner / Cyclelicious