3 Puntos a tener en cuenta si quieres aumentar la confianza en ti mismo

Puedes construir confianza en ti mismo en el área que decidas. Necesitarás paciencia; ir poniéndote metas e ir cumpliéndolas.

Poco a poco, irás viendo que te sientes más fuerte y más seguro.

Es parecido a cuando tratas de poner tu cuerpo en forma después de años de desidia.

Esto es: lleva su tiempo.

Pero compensa. Porque, una vez que tu autoconfianza es más sólida, te sientes más capaz de abordar retos con los que quizás no te atreves ahora mismo.

Bien. Pues, ya que estás tratando de ganar confianza en ti mismo, ten en cuenta estos tres puntos, por si te sirven:

fuerza

1) Puedes plantearte metas difíciles

La autoconfianza es un plus a la hora de encarar objetivos difíciles. Quien tiene confianza en sí mismo lleva ventaja; no se cuestiona tanto, depende menos de las opiniones de los otros y se lanza a la conquista sin tanta zozobra interna.

En el terreno de las relaciones personales, por ejemplo, piensa en la persona que tiene confianza en su encanto. No duda demasiado a la hora de acercarse a otra para pedirle una cita. Y tú, quizás, te privas de hacer algo así esperando que llegue el momento en el que te sientas más seguro.

¡Oh, no! No necesitas que tu autoestima esté sana como una manzana y tener la autoconfianza de Hércules. No tienes que esperar a eso. Sería un error.

Si no te sale pedir una cita con desparpajo, puedes acercarte a saludar. Eso mismo. Da pasos, pequeños pasos en ésta o en cualquier otra área. Así es como irás ganando soltura y confianza.

Así… y practicando con las habilidades que necesites desarrollar, rodeándote de gente que sea un apoyo, celebrando los logros que vayas sumando, etc.

2) Puedes triunfar a pesar de todo

Aun con las piernas temblando, puedes pedir esa cita… ¡y conseguirla! La confianza ayuda muchísimo, pero NO lo es lo esencial.

Probablemente recuerdas alguna situación en la que tu confianza no era sólida como la roca, pero triunfaste igualmente. ¿Un examen? ¿Una entrevista de trabajo?

Todos tenemos nuestras inseguridades, aunque a algunos no se les noten. Hasta las personas con más confianza en sí mismas tienen las suyas.

Puedes meterte los nervios en el bolsillo y avanzar. Y a esto ayuda que hayas adquirido el conocimiento y trabajado las habilidades que se involucren en aquello que pretendes. Porque…

3) La confianza, por sí sola, no mejora tus habilidades

Por ejemplo, si yo canto regular tirando a mal, por mucha confianza en mí misma que tenga, no podré dejar extasiado a un auditorio con mi canto. Si canto bien, me luciré mejor. Pero, si lo hago mal… no hay de donde sacar.

Naturalmente, cuanto mejor sabes hacer una cosa, más confianza puedes tener en tu desempeño.

¿Qué se deduce de todo lo anterior? Que lo suyo es avanzar en ambas construcciones:

(1) Adquirir el conocimiento o habilidades relacionadas con aquello en lo que quieres mejorar y seguir trabajándolas. (2) Y, a la par, ir colocando ladrillos también en la autoconfianza.

¿Ves? El camino lleva su tiempo. Hay muchas mini-conquistas por hacer. Irás teniendo cada vez más confianza, ya sea en tu trabajo, en las relaciones personales o en cualquier otro asunto.

Te darás cuenta un día, cuando te sorprendas haciendo sin tanto drama lo que ahora te cuesta un mundo: — ¡Hola! ¿Vienes conmigo al concurso de belleza de caracoles?

Nota: Yo sí tengo que mejorar mi habilidad para iniciar conversaciones y no te digo la de pedir citas… 😀

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