5 Recordatorios diarios para recortar en estrés

¿Cómo te las arreglas manejando el estrés del día a día? ¿Hay cosas que sabes que te ayudarían, pero tienes que recordártelas a menudo para poder practicarlas?

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La mayoría de nosotros conocemos un montón de ideas para evitar que el estrés se desboque. Lo que nos falta es práctica.

Pero la práctica es difícil si llevamos años reaccionando automáticamente a los estímulos estresantes y, cuando se presenta una situación complicada, no recordamos la manera saludable de responder a la misma.

Por eso hemos de recordarnos con frecuencia esas opciones.

Yo misma he de recordarme continuamente cositas muy básicas. Comparto cinco de ellas contigo. No me las recuerdo con estas mismas palabras, pero por ahí van los tiros:

1. Lo primero es lo primero. Ante una avalancha imprevista de obligaciones, puedes elegir entre atacarlas en masa o tomarte tiempo para establecer prioridades.

2. ¿Es esto importante? Surge una crítica, un inconveniente, una preocupación… o lo que fuera. Frena y plantéate si dicho asunto tendrá un peso significativo de aquí a unos meses o a unos años. Si no es así, no te desgastes demasiado.

3. Piensa y, después, hablas. Hay situaciones que se complican a causa de una inoportuna incontinencia verbal. Cálmate. Tómate tu tiempo para escuchar y pensar tu respuesta.

4. Respira con calma. Esta función del organismo es todo un recurso anti-estrés. Cuando el cortisol campe a sus anchas por tus venas, dedica cuatro o cinco minutos simplemente a respirar. El bienestar es inmediato.

5. Acepta la situación (pero no te resignes). Acepta lo que tienes; acepta el día como se presenta y a la gente, tal y como es. Acéptalo primero. Después, ya ves cómo te adaptas y si puedes (y quieres) cambiar algo.

Recordando a menudo esas alternativas es como puedo practicarlas e ir deshaciéndome de viejos hábitos.

¿Fallo? ¿Me olvido de ellas en momentos clave? Sí, por supuesto que cometo infinidad de errores.

Pero persisto, porque son ideas que funcionan para mí. Cuando las he puesto en práctica, he comprobado que tiro de las riendas del estrés con más facilidad.

Seguramente, tú tienes por ahí otras ideas que has de recordarte con frecuencia, ya tengan que ver con el manejo del estrés o con otras cuestiones.

Ten paciencia en ese caso. Recuérdate esas ideas cuantas veces hagan falta. Practícalas siempre que puedas. Cuando te equivoques, no desistas. Aprende del error y sigue practicando.

Esas ideas, poco a poco, irán formando parte de ti, hasta que no te haga falta ningún recordatorio.

Imagen de Amy McTigue

Comments

  1. Gracias, otro maravilloso consejo.