Hazle sitio al futuro que quieres

¿Qué es lo que deseas que pronto forme parte de tu vida? ¿Un nuevo amor, una afición, un trabajo, más tardes de cine o noches contando las estrellas?

Así se trate de una tarea concreta, de una cita o de algo más grande, muchos de nosotros hemos cometido un error clásico: añadir, añadir y añadir.

Claro, como el día tiene 24 horas, lo existente tiene que apretujarse para hacerle sitio a lo nuevo. Y, a veces, no hay manera de cuadrarlo en la agenda.

Hasta que, cansado de darte tortas con el estrés, das con esa pequeña clave que te ayudará a mantener la cordura: Eliminar algo del horario antes de añadir “lo nuevo”. Porque multiplicar el tiempo… no se puede.

futuro

Por ejemplo, suprimes una actividad de las tardes para comenzar a tomar clases de música.

La idea es prácticamente la misma que comentamos con la organización del espacio en casa: Por una cosa que entre, otra debe salir.

También se ve muy claro con las relaciones. Si deseas conectar con una persona y, quizás, vivir esa historia de amor que tú mereces, elimina esas horitas que pasas aguantando amores de segunda.

No, no hace falta que ese hueco lo ocupes justo al instante. Elimina primero lo que no te interesa y deja espacio para “lo nuevo”.

Como ves, esta práctica de hacer sitio (temporal, espacial o emocional) a lo que sí quieres es la mar de saludable.

Y evidente, también. Aunque, no sé yo… Díselo a quienes lo saben y, aun así, siguen inundando de ruido, de preocupaciones y de estrés sus vidas. Desafortunadamente, son muchos.

Imagen de @Doug88888