El teléfono que irrumpe en tu intimidad

¿Te molesta estar hablando de un tema interesante con alguien y que esa persona lo interrumpa para mirar o contestar su teléfono? Una vez, vale. Pero, ¿y si lo hace por costumbre?

Imaginémonos la escena, si quieres.

Compartes un rato agradable en tu tiempo libre. Estás conectando en un entorno tranquilo con tu pareja, con tu amigo o con alguien que te apetece mucho conocer.

De repente, un aparatito se ilumina o vibra discretamente sobre la mesa. Tu acompañante te pide un momento para mirar en la pequeña pantalla, a ver de qué se trata.

Justo cuando la conversación estaba más interesante. ¡Qué contrariedad!

teléfono que irrumpe

Después de la interrupción, intentáis retomar el hilo. No por mucho tiempo, porque minutos más tarde el aparatito que vibra es el tuyo.

Tú lo atiendes, mientras observas en la cara de tu interlocutor una sonrisa resignada. Y, a pesar de su gesto, sabes que está tan fastidiado como tú.

Esta escena se repite continuamente con distintos protagonistas. ¿No te parece un poco triste?

En nuestros días, la vida privada y la vida pública se solapan. ¿Dónde queda la intimidad? ¿Podemos construir un espacio donde refugiarnos del bullicio y conectar completamente con alguien o con nosotros mismos?

¿Estamos perdiendo la capacidad de mantener nuestra atención en la persona que tenemos en frente? ¿Acaso no se la merece?

Surgen muchas preguntas de una situación cotidiana, aparentemente intrascendente.

Por una parte, todos tenemos la necesidad de reforzar nuestros lazos y de compartir momentos con las personas que más nos importan. Por otra, está la necesidad de no perderse nada que fomenta la tecnología.

¿Cuál de ellas es mayor?

Para mí, la primera. El tiempo para hacer caso de mensajes, notificaciones y demás prefiero elegirlo yo, en lugar de que se lo tome otro.

Así es que, si nos vemos para tomar café, dejaré el teléfono apagado. Tú eres lo importante en ese momento.

Es nuestro momento. Sólo nuestro.

Basado en: Is Anyone Worth Turning Off Your Phone?, de Psychology Today.

Imagen de Ed Yourdon

Comments

  1. Totalmente de acuerdo. Las personas antes que los aparatitos. 🙂

    • Casandra - TBM says:

      A ver si se pone de moda silenciar el teléfono para que no arruine tantos momentos íntimos, je,je… 😀