3 Peligros que pueden debilitar la confianza en ti mismo

La confianza en ti mismo la construyes con el tiempo. Y, suponiendo que la hayas construido, has de seguir alimentándola.

La mayoría de nosotros tenemos altos y bajos; temporadas en las que nos sentimos más seguros y otras en las que esa confianza está menos lustrosa.

Las razones por las que la confianza en uno mismo se debilita pueden ser muy variadas. Aquí sólo vamos a resaltar tres muy discretitas, de las que van erosionando la autoconfianza casi sin que nos demos cuenta.

débil

1. La seguridad de lo conocido

Acomodarse en la rutina (aunque ésta sea poco satisfactoria) es una trampa en la que es fácil caer. Ya está el refrán para convencernos: “Más vale lo malo conocido…”

Sin embargo, cuando te refugias en lo conocido dejas de aprender cosas nuevas, de correr riesgos, de ponerte a prueba en situaciones incómodas o de resolución incierta. Situaciones que son las que te ayudan a construir y fortalecer la confianza en ti mismo.

Lo seguro es que, por acomodado que estés, un día llegará la “novedad” como un huracán que arrasará con tu apacible rutina. ¿Cómo le harás frente?

Tranquilo. Claro que podrás hacerle frente. Pero cuesta menos si estás acostumbrado a plantearte objetivos, retos, pequeñas aventuras, etc.

2. Un ambiente muy crítico

Te relacionas con personas que continuamente están echando abajo lo que haces o, peor todavía, tú eres tu peor crítico. En este caso, tanta negatividad puede ir debilitándote.

Incluso si sabes cómo hacer frente a las críticas más negativas del entorno, estás en un ambiente hostil, desgastante.

Toma un poquito de distancia, si puedes, y acércate más a personas que te ayuden a tomar fuerzas.

3. Las comparaciones con los demás

Las comparaciones, amén de odiosas, son absurdas. Puedes aprender o dejarte inspirar por quienes tú admiras. Pero, ¿compararte? ¿Para qué?

A veces el cerebro lo hace automáticamente, para hacerse una idea rápida de lo que tiene delante. ¡Ah! Menos mal que ahí estás tú para frenar y recordarle que cada persona tiene sus valores, sus vulnerabilidades, sus puntos fuertes y su propia historia.

Porque, si no lo frenas, puedes verte comparando lo que a ti te falta con los puntos fuertes de otra persona. Es injusto contigo, ¿no? (Aunque, si sirve para ti, adelante.)

Lo que es más probable que funcione es la comparación contigo mismo: ¿Has avanzado de un año hasta hoy? ¿Qué pequeños progresos has ido acumulando? Ésos son los que pueden alimentar y fortalecer la autoconfianza.

 

Y hasta aquí la llamada de atención sobre estos tres asuntos. Poquito a poco, pueden ir minando la confianza en nosotros mismos si no estamos al acecho. Andémonos con ojo, ¿vale? 😉

Imagen de .Andi.

Comments

  1. VIOLETA MEJIA DE ZAMORA says:

    PRECIOSO ARTICULO MUCHAS GRACIAS POR LA AYUDA. HE SUSCRITO A MI ESPOSO. Y REENVIA RE A AMIGO PARA QUE LO HAGAN. BENDICIONES PARA UDS. VIOLETA

    • Casandra - TBM says:

      Muchas gracias, Violeta. Me alegro de que te haya gustado. 🙂 Saludos!