3 Ideas para dejar de procrastinar al instante

Sabes que tienes que dejar hecho un trabajo importante. Sin embargo, te pones con tareas que no son prioritarias.

Sí, estás trabajando, pero no en “eso” que deberías estar haciendo (y te apetece menos).

¿Te gustaría ponerte de una vez con ese hueso duro de roer?

Estas tres propuestas pueden servirte.

trabajando sentado

1. Haz una exploración inicial

La procrastinación tiene bastante que ver con el miedo. Tienes ante ti un trabajo y surge el temor a atascarte, a perderte, a hacerlo mal o a no hacerlo, siquiera.

Una manera de vencer ese miedo es haciendo una exploración previa del trabajo: ¿Dónde tengo que llegar? ¿En cuántas subtareas puedo dividir esto?

De esta manera, ya no tienes ante ti un trabajo monstruoso, sino un conjunto ordenado de pasos que tienes que ir completando. Suena menos abrumador, ¿no es así?

2. Identifica la primerísima acción

Pongamos, por ejemplo, que tienes que escribir un texto. Pues bien, ese paso comienza con una minúscula acción, que puede ser abrir el procesador de textos y escribir el primer párrafo.

Póntelo fácil. Tan fácil, que no te cueste empezar. ¿A que puedes escribir un párrafo? ¡Claro! Adelante con él.

Ya estás en marcha y ahora sólo tienes que repetir el proceso. ¿Cuál es la siguiente pequeñísima acción?

3. Planea tu tiempo de descanso

Otra razón por la que procrastinamos es porque tememos pasarlo mal. Hay variedad de opciones interesantes y placenteras en la vida y tú estás ahí, atado a un trabajo que no te apetece hacer. ¡Ay, lo que te estás perdiendo!

La solución a esto es muy sencilla: Antes de ponerte manos a la obra, garantízate a ti mismo un tiempo de diversión y descanso, de modo que también limites el tiempo que vas a estar trabajando.

Por ejemplo, planea irte al cine a las 8 de la tarde. De aquí a entonces, estarás trabajando. (Es ideal es que la diversión vaya justo después del trabajo.)

Quedar con otras personas (o con una sola) es muy interesante, porque te comprometes con ellas a encontrarte a esa hora. Por tanto, tienes que avanzar todo lo posible en el trabajo o dejarlo listo. No tienes de otra.

Esta propuesta de hacerle un sitio a la diversión es ventajosísima:

  1. No procrastinas. (No te da tiempo, porque has quedado después.)
  2. Avanzas el trabajo una barbaridad.
  3. Al día siguiente eres más productivo. (Ese descanso previene que te quemes en el trabajo y te da energía para mañana.)

Espero que estas ideas te sirvan. Eso, si no las practicas ya. 😉

Imagen de russelljsmith

Comments

  1. Muy importante, tener herramientas para ni procastinar. Muchas Gracias

    • Casandra - TBM says:

      😆 A mí es que este tema me interesa mucho. Me queda bastante que mejorar. Gracias a ti, Fonsov. Saludos! 🙂