Buscando algo parecido a la felicidad

La mayoría de nosotros queremos ser felices. Buscamos esa sensación de plenitud en situaciones o lugares donde nos han dicho que se encuentra.

Una vez ahí, la felicidad nos esquiva…

La felicidad en una nueva pareja

Poner la propia felicidad en manos de otra persona es arriesgado para ti. Y también una carga para esa persona en quien recae la responsabilidad de hacerte feliz.

escondido

¿Cómo esperas que otro cumpla con lo que a ti te corresponde? ¿Y, si esa persona falta, qué va a pasar con tu felicidad?

Eres tú quien ha de hacerse cargo de tus sueños, de tus decisiones, de tus problemas, de tu motivación y, sí, de toda tu vida.

¿A solas? No, claro que no. Es diferente COMPARTIR una vida (y la felicidad) de hacer que dependa enteramente de otro.

La felicidad en un nuevo trabajo

Qué bien te sientes cuando trabajas en algo que te apasiona… o cuando consigues encontrarle el lado amable a la ocupación que desarrollas.

Imagina un trabajo donde ganes un sueldazo, trabajes poquitas horas y nadie te presione. Las circunstancias son las ideales para que te sientas a gusto. Tú quieres eso… y yo, también.

Pero no te sorprendas si otra persona, que trabaja de sol a sol y gana lo justito para sobrevivir, es más feliz que tú. Porque la manera de enfocar el trabajo hace más por la felicidad que el trabajo en sí.

La felicidad en un cuerpo deslumbrante

La salud es lo primero. Es más fácil ser feliz con salud que sin ella. Claro que esto tiene poquito que ver con un cuerpo de ésos que salen en las revistas.

¿Eres más feliz con una melena bien poblada, con un busto atrapa-miradas y con un trasero que desafía la ley de la gravedad? ¿O no será que con esto te estás ganando la aprobación y la admiración de otros?

Puedes disfrutar las experiencias que puedes vivir gracias a tu cuerpo sin necesidad de ser un modelo de lencería, ¿no crees?

La felicidad en un destino exótico

Conocer mundo es una experiencia gratificante y enriquecedora. Sales de tu entorno y te adentras en paisajes que quitan el aliento, en otras culturas, en las aventuras del viajero…

paisaje relajanteClaro que eres feliz en esos momentos.

Pero, realmente, ¿crees que depende del lugar o de ti?

Por ejemplo, ¿qué pasa si en lugar de pasear por una playa del Pacífico lo haces por una del Mediterráneo?

¿Tiene tanta importancia el lugar?

Tu capacidad de ser feliz (que viaja contigo en la maleta) es la que hace que puedas disfrutar en cualquier lugar del mundo, ¿no te parece?

Si puedes ser feliz en una tarde tranquila, sentado en la puerta de tu casa, también lo serás en un destino exótico.

La felicidad en las compras

¿Comprar te hace feliz? Sí, tal vez. Momentáneamente se aplacan los deseos al tener en las manos ese reluciente objeto nuevo.

Eres un niño con su juguete a estrenar… Hasta que te apetece un juguete distinto, vuelve a crecer la insatisfacción y vuelves a comprar (un coche, ropa, el último grito en tecnología, etc.). ¿Cuándo será suficiente?

La felicidad en la abundancia material

Dicen que el dinero no da la felicidad, pero ayuda bastante a conseguirla. Cierto es que brinda seguridad y bienestar. Pero, honestamente, ¿crees que hace falta tanto dinero para ser feliz?

¿Cómo crees que sería tu vida si tuvieras un centenar de propiedades y dinero en el banco para gastar a espuertas? ¿La riqueza es requisito indispensable para llenar una vida de experiencias valiosas?

La felicidad en la fama y la popularidad

Despertar admiración y que muchas personas te sigan suena fantástico. Eso, hasta que cada paso que das es observado y no puedes ni bajar a comprar el pan tranquilo.

Sin embargo, aunque lleves bien estos inconvenientes, una vez más estás poniendo tu felicidad en manos de otros. ¿Acaso no puedes ser feliz sin aplausos ni reconocimientos masivos?

La FELICIDAD está en ti

La verdadera felicidad no depende de las circunstancias que hemos mencionado. Es más, no tienes que ir lejos a buscarla. La felicidad está en ti, en tu actitud.

No depende de logros, de tanto dinero, de sucesos espectaculares o de que tengas más o menos tiempo: Depende de lo que tú decidas hacer con lo que tienes a mano.

momentos felices

Depende de que quieras sentir la belleza de este atardecer, el calor de unas manos, la risa alegre de quien se cruza en el camino…

Si acaso no la ves, hay maneras de quitarte el velo de los ojos. Éstas dos son muy efectivas:

1. Conecta con otros. Es curioso que, cuando das a los demás (tu tiempo, una sonrisa… o lo que sea) la felicidad resalta, como un neón.

En lugar de pretender que otros te miren, te admiren, te valoren o te digan cuantísimo te quieren, hazlo tú hacia ellos. Comprueba por ti mismo cómo se amplifica la felicidad cuando creas lazos positivos con otras personas.

2. Rodéate de personas felices. Pese a lo difícil que nos lo pone la vida moderna, hay personas que saben ser felices.

Cuando estás al lado de vampiros emocionales, éstos te drenan hasta el alma. Con la gente positiva pasa lo contrario: Te sientes mejor a su lado, más fuerte, más predispuesto a ver el lado amable de las cosas.

Ellos te ayudarán en el descubrimiento de la felicidad.

Oh, oh… Me he emocionado escribiendo y voy a dejarlo aquí. Con lo escrito, creo que el mensaje queda claro y tenemos para reflexionar un rato.

Orlando, gracias por sugerir el tema. Y a ti, gracias por leer. 🙂

Seguiremos viendo en el blog modos y maneras de cultivar la felicidad en el día a día. 😉

Imágenes de gdiazfor y Nina Matthews

Comments

  1. Muchas gracias por al entrada! Me ha inducido a tener un “darse cuenta” de una cosita que me es muy valiosa.

    besos!

    • Casandra - TBM says:

      Me alegro muchísimo por eso, Pablo. Gracias por compartirlo. Besotes!