Cómo perseguir tus objetivos cuando el entorno no te apoya

Has tomado una decisión y se la comunicas a tu grupo de familiares y amigos. ¿Qué puedes hacer si no te apoyan?

Estás totalmente ilusionado con la idea de ir al gimnasio, de aprender chino, de abrir un negocio, de hacer un viaje… o de lo que sea.

Esperas una reacción positiva de tu entorno y encuentras lo contrario: desconfianza, poco entusiasmo o una oposición clara.

Escuchas críticas y comentarios que intentan disuadirte o que desgastan tu motivación. Con lo contento que estabas tú antes de decirles nada…

mala gente

¿Qué haces? ¿Sigues adelante sin su apoyo?

Primero, escúchalos. Quizás en su oposición haya un factor que no has tenido en cuenta cuando tomaste la decisión.

Vale. Eso es muy útil para ti.

Lo que no es útil es que te argumenten cosas como:

  • Eso es muy difícil.
  • Estás loco.
  • Fulanito hizo lo mismo y lo tuvo que dejar.
  • Tú no eres constante para eso.
  • Ja, ja, ja… Que vas a hacer… ¿qué?

En ese panorama tan poco alentador, podrías poner en práctica las sugerencias que siguen…

1. Trata de convencerlos

Quizás miren con reticencia lo que quieres hacer porque no lo entienden. Es comprensible que reaccionen así.

Si es el caso, trata de explicarles tu decisión y todo lo que representa. Una vez que comprendan bien el asunto, tal vez cambie su postura inicial. Aclárales las dudas.

No está de más que les expliques porqué has tomado tu decisión y cómo de comprometido y de motivado estás en tu meta. Muéstrales tu entusiasmo.

Por ejemplo: Decides montar tu negocio o aceptar un trabajo en el extranjero. Tu idea no tiene una acogida calurosa entre tus familiares y amigos.

Afortunadamente, una vez que les demuestras que vas en serio y que sabes dónde te estás metiendo, alguno de ellos se pasa a tu bando.

¿No resulta? Vamos con la siguiente opción.

2. Pacta con ellos

Tu familia puede estar preocupada porque tu nueva decisión impacta sobre tus responsabilidades actuales. Si eso es lo que ocurre, puedes llegar a acuerdos.

Por ejemplo: Quieres aprender a tocar la guitarra, pero tus padres temen que, si vas a clases de música, desatenderás tus otros estudios.

Muéstrales que te has organizado para seguir adelante con tu decisión. Estudiarás música los fines de semana y no bajarán tus calificaciones en lo demás.

Si tu decisión no les afecta, también puedes pactar. Por ejemplo, en el caso del negocio. Pongamos que ellos no vayan a verse afectados económicamente (ni en otras áreas).

Puedes quedar con ellos en que, si no te van a apoyar, al menos… que no te pongan trabas.

Vamos con la tercera propuesta.

3. Haz oídos sordos

Es lo que te queda cuando ya has informado al entorno y has tratado de negociar con ellos.

Habrá amigos o familiares que en este punto estén de tu lado. Otros, seguirán metiéndote el miedo en el cuerpo o insistiéndote en que tu objetivo es una estupidez como un castillo.

Con ellos no vale la pena que te desgastes intentando convencerlos una y otra vez o entrando al trapo a las indirectas o discusiones que surjan. Deja que digan lo que quieran.

Y, cuando te veas muy abrumado por su influencia, pasa menos tiempo con ellos. Dedícales más atención a quienes quieren verte crecer, no a quienes te lo impiden.

Imagen de jasohill