El primer logro del día

Despiertas y, al poner el pie fuera de la cama, el estrés te está esperando. ¡Ufff…! ¡Cuántas tareas que no van a hacerse solas!

Afortunadamente, no dejas que el agobio se adueñe de la situación y te provoque un humor de perros. Porque tú ya tienes tu propio inventario de opciones para levantar los ánimos.

Quizás, cantes en la ducha. Tal vez, le des un abrazo fuerte a alguien. Puede que pongas esmero arreglándote antes de salir a la calle. O lo mismo mezclas distintas opciones.

Cada uno de nosotros tiene su propio inventario de ideas para subir los ánimos por la mañana. Yo también pongo en práctica lo que funciona para mí.

En esta ocasión, comparto contigo uno de esos remedios caseros (sencillos, gratuitos y efectivos) que me hacen sentir mejor al instante. Es el que le da título a la entrada: El primer logro del día.

hombre exitoso

El impulso de la primera cosa terminada

Como todo el mundo, a veces tengo días difíciles; de ésos en los que se juntan problemas, compromisos, tareas engorrosas y demás.

Pues bien. Lo que funciona para mí es olvidarme del lote completo y centrarme sólo en la primera cosa productiva del día. En mi caso, es el ejercicio físico.

Podría ser otra tarea: Sacar al perro a la calle, ordenar mi habitación o estudiar un ratito.

El caso es que, al terminar con esa tarea simple, me encuentro de mejor humor. Cosa que, obviamente, me sirve para afrontar las actividades que siguen con más calma.

Este tip también es efectivo cuando te enfrentas a una tarea enorme, monstruosa y estresante. Ya habrás comprobado que, en cuanto pasas a la acción y terminas con el primer paso, se torna más manejable.

En definitiva, se trata de aprovechar el impulso que da el primer logro.

Ahí queda la sugerencia para enfrentar el agobio de lo pendiente: En lugar de pararte a pensar en lo que tienes que hacer, obligándote a estar tranquilo, termina la primera cosa (la que sea).

Si te pasa como a mí, una vez acabada, te sentirás mejor. 🙂