¿Te agobian tus familiares cuando estás enfermo?

Cuando estás enfermo es maravilloso poder contar con esas personas que te quieren. Las necesitas más que nunca.

Ellos son familiares y amigos que están preocupados por ti y quieren ayudarte. Pero, a veces, no dan con el modo de hacerte la vida más fácil.

Los familiares, aun sin pretenderlo, pueden ser una fuente de estrés añadida a tus padecimientos. Hacen más dura tu enfermedad, por ejemplo, cuando están sobre ti todo el tiempo y tú anhelas un poco de espacio para descansar a solas.

amiga que apoya

Es un agobio que sólo hablen de tu enfermedad, que a cada instante te pregunten sobre el tema, que te contagien con su gran preocupación o que tomen decisiones por ti: Ahora vas a comer esto, vas a vestirte con esto otro y vas a hacer… [insertar directriz familiar bienintencionada].

No sé a ti, pero a mí me agobia esa carga adicional. Si a ti también te estresa, ahí van estas ideas:

1. Infórmales bien. Si quieres, comparte con ellos información clara y precisa sobre tu enfermedad, sobre tu tratamiento y sobre cómo lo estás llevando.

La información tranquiliza. Si tus familiares saben poco sobre el tema, a saber a qué conclusiones terroríficas pueden llegar por su cuenta.

Claro, esto no es garantía de nada. Uno de mis familiares, pese a estar bien informado, está diciendo cada dos por tres que me ve fatal. No sólo está agotándome a mí, sino al resto de la familia.

Mi enfermedad no es grave, pero precisa de un tiempo de tratamiento y recuperación. Y ahí está él, añadiendo tensión y malos ratos.

2. Sé comprensivo. Quizás tus familiares y amigos (que te quieren) no estén haciendo o diciendo lo que más puede ayudarte en ese momento. Sin embargo, están ahí haciendo su intento. Tú también lo harás, cuando te toque a ti brindar tu apoyo.

Es difícil tener paciencia cuando estás enfermo y la gente de alrededor comete errores. Ellos quieren estar a tu lado y poner su granito de arena para que mejores. Su intención no es darte más dolores de cabeza. Tenlo en cuenta.

Esto vale incluso cuando tienes un familiar extremadamente negativo y asfixiante, como yo. No te tomes a pecho sus torpezas. Déjalo pasar y deshazte del estrés, que poco bien te hace.

3. Hazles saber cómo pueden ayudarte. Tus familiares quieren sentirse útiles. Bien. Dales ideas sobre lo que pueden hacer por ti.

Si necesitas ayuda para hacer lo básico en casa, sé concreto y ofréceles opciones sobre las tareas en las que pueden echar una mano.

Si quieres estar solo o desahogarte hablando, lo mismo. Diles cuándo quieres tu espacio y qué tiempo y actividades quieres compartir con ellos.

Sé claro. Si saben qué hacer exactamente para que tú te sientas mejor, menos probabilidades hay de que cometan errores. Así se sienten útiles y tú, más tranquilo.

Lo que sea que esté en tu mano para evitar que el estrés se intensifique, hazlo, por ti (y por ellos). Ya es dura la experiencia como para hacerla más difícil. 😉

Imagen de comeonandorra