5 Ideas para conversar con una persona muy negativa

Esta situación no te apetece para nada. Hoy hubieras querido evitarla. Pero ahí estás, hablando con una persona especialista en sacar de quicio a un santo.

La conversación, que comienza templada, se va volviendo más tensa y dramática. Quieres largarte de ahí y ésa es tu primera opción.

Comenzamos la batería:

1. Abandona la escena

La vida es corta y seguro que te esperan actividades más agradables que la de dejarte inundar por su negatividad.

salir

– Disculpa. Tengo prisa…

Si gustas, añade información adicional. Pero sé tajante.

Salir de escena es lo más rápido, efectivo y sencillo, cuando la conversación se ha transformado en un concierto de reproches o lamentaciones por parte de la otra persona y tú no encuentras un hueco para expresarte y hacerte entender.

Otra manera de retirarte de la discusión (que suele sentar fatal al interlocutor enardecido) es decir lo que piensas sin alzar la voz, tranquilamente (incluso si el otro está perdido en su monólogo) y, acto seguido, salir de ahí. (Yo prefiero la primera opción.)

Y, si decides no retirarte, tienes más opciones. Vamos con otra.

2. Intenta que la conversación no se desvíe

Es difícil, cuando te enfrentas a un maestro de la tergiversación. Muy difícil, cuando la otra persona lo que pretende con la conversación no es llegar a un acuerdo, sino quedar por encima de ti.

No obstante, puedes intentar redirigir la conversación hacia la búsqueda de soluciones. Para que esto sea más sencillo, te dejo tres tips que ayudan:

1. Dite a ti mismo que vas a mantener la calma. Cuando la situación comience a calentarse, proponte estar tranquilo. Repítetelo mentalmente. Esto ayuda.

2. No entres al trapo cuando el individuo se lo proponga. ¿Reproches? ¿Insultos? Él/ella espera una respuesta de furia, dolor o indignación por tu parte. No le des el gusto. (Ten presente el punto 1.)

3. Mantén un tono de voz bajo, mientras conduces y reconduces la conversación hacia el punto concreto que se está discutiendo.

¿No resulta? Vamos con otra.

3. Desconecta

Por gracioso que parezca, esta técnica me la enseñó la persona con quien atravieso más situaciones de este tipo (una persona dificilísima).

Con el tiempo, he ido aprendiendo a mantener el control y a guiar las conversaciones con él hacia el consenso o la búsqueda de opciones. Pero, ¿tú que crees que hace una persona muy negativa cuando le propones soluciones?

ladrillosEsta persona a la que me refiero… ¡desconecta! Mira qué bien. Yo, serena, dando razones, hilando frases que sirvan para el entendimiento, etc. Y el individuo en cuestión, aislándose mentalmente.

Después de mi intervención, vuelve a repetirme otra vez la retahíla de quejas y reproches.

Señal de que me ha escuchado lo mismo que una pared de ladrillos.

Afortunadamente, no todas las personas actúan de una manera tan frustrante.

Volviendo al caso de la persona que no escucha, como te digo, he aprendido esto mismo a su lado: Si él no escucha mis soluciones, yo tampoco escucho sus reproches. Y, por supuesto, a la primera oportunidad, desaparezco.

4. Quédate con lo bueno

¿Lo bueno? No, no se me ha ido la pinza. Estas situaciones difíciles tienen su lado bueno por lo que aprendes en ellas.

Tienen un lado útil, incluso cuando te quedas con un mal sabor de boca tras uno de estos momentos desagradables y esta persona contamina todos tus pensamientos del día.

Porque esa persona no va a ser la única que pondrá a prueba tu paciencia. Habrá otras situaciones, otras conversaciones difíciles. Y, cada vez que tú resuelvas una experiencia de este tipo, te irás haciendo más hábil y más resistente.

Claro que, para eso, has que permanecer firme, sin creerte los mensajes de esta persona, que van directos a dinamitar tu autoestima y a desestabilizarte. Recuerda. Eso es lo que quiere.

5. Sé comprensivo contigo

Intentarás llevar a la práctica ideas como éstas y fallarás. Bueno, hablo por mí. Yo he sido arrastrada al inframundo de lo negativo una y otra vez, hasta aprender a manejar mejor situaciones así. (Todavía meto la pata ocasionalmente.)

No importa que falles. Insisto, cada vez que intentas manejar este tipo de conversaciones difíciles, aprendes algo nuevo. Irás haciéndolo mejor con la práctica. Por eso, sé comprensivo y amable contigo.

Ya sé. Tú hubieras querido practicar otras cuestiones… y yo también. Sin embargo, esto es lo que hay.

Cuanto menos tiempo pases al lado de esas personas que sacan lo peor de ti y te hacen sentir mal contigo mismo, tanto mejor.

Pero si, por la razón que sea, no te queda de otra que “conversar” con personas tremendamente cerradas y negativas, aprende a hacerlo para que no te arrastren al pozo.

Es una sugerencia, por supuesto. 😉

Imagen de woodleywonderworks