De este estrés no beberé

El estrés tiene más que ver con cómo te tomas una situación que con la situación en sí.

Probablemente, hoy vivirás situaciones que se podrían llamar “estresantes” porque tú dejas que te afecten de mala manera.

¿Qué tal si haces la prueba y reaccionas de un modo distinto? Muchas de ellas ni tan siquiera tienen que ver contigo, sino con otras personas o con simples objetos que, obviamente, no tienen planes de arruinarte el día.

¿Ejemplos? Vamos con ellos.

decir noSales de casa y no encuentras las llaves del coche. “¿Dónde estarán, maldita sea?” Frena, frena… Las llaves no se han escondido para hacerte sufrir. Calma. Quítale importancia y empieza a mirar por los bolsillos.

Un camión provoca un atasco monumental cuando estás de camino al trabajo. Se supone que el camionero no salió de su casa con la intención de hacerte llegar tarde y de patearte la paciencia. Respira hondo… No te tragues el estrés.

Terminas un informe. Lo mandas a la impresora… Y, ¡sorpresa! ¡Se le acabó la tinta! ¿Vas a molestarte por esto? Elige no hacerlo. (Es cuestión de práctica.)

El jefe te mete prisa. Te presiona sin tener ni idea del tiempo y del esfuerzo que supone terminar un trabajo. Como ves, la ineptitud es más suya que tuya. Tú decides: te indignas, te desesperas y fantaseas con la idea de estrangularlo… O bien, eliges reaccionar de otro modo. ¿Qué tal si dialogas y le explicas los detalles con calma? ¿Qué tal si pasas de él/ella?

El familiar que te dice que esto, lo otro y lo de más allá lo estás haciendo mal. ¿No ves? La cosa no va contigo, sino con su punto de vista y con sus necesidades. ¿Para qué llevártelo a lo personal?

El amigo o familiar que hoy está tan en lo suyo que no te hace ni caso. Ahí está la clave: Está más pendiente de sus prioridades. Déjalo a su bola y no te lleves un disgusto. Tampoco esto tiene que ver contigo.

En definitiva, cualquiera que sea la situación, tú eliges cómo interpretarla y cómo reaccionar ante ella.

Si puedes ahorrarte disgustos, hazlo. Ya emplearás la energía en otras cuestiones… 😀

Ahí queda la sugerencia: Ante cada situación difícil que te brinde este día, te bebes el estrés… o se lo dejas a quien quiera embriagarse con él.

Imagen de HasinHayder