Estrategias para tratar con el amigo impuntual

Quedas con tu amigo y casi siempre llega tarde, si es que llega. Te dice que te va a llamar y no lo hace. Se compromete a acompañarte a un lugar y te deja colgado a última hora.

Te molesta que estas situaciones se repitan con frecuencia. ¿Qué puedes hacer? Apuntemos ideas:

1. Da ejemplo. Si te enfadas cuando otros no respetan tu tiempo, sé tú el primero en respetar el tiempo de los demás.

Cuando quedes a una hora, sé puntual. Cuando te comprometas con un amigo, mantén tu palabra.

tiempo y paciencia

2. No te lo tomes como algo personal. Tu amigo no llega tarde para fastidiarte a ti. Su intención no es faltarte al respeto.

Digamos que el problema puede estar en la facilidad que tiene él/ella para distraerse o en su mala gestión del tiempo. En cualquier caso, el problema es suyo. Relájate.

De primeras, sé comprensivo y dale el beneficio de la duda. Total, todos tenemos defectos y/o pasamos por épocas especialmente caóticas o complicadas.

Estamos hablando de un amigo, TU amigo. Si forma parte de tu vida, es por algo. Quizás tenga esa debilidad de llegar tarde casi siempre, pero la suple con creces en otras facetas que lo hacen valioso. El amigo PERFECTO no existe.

Distinto es el caso de una persona que abusa continuamente de tu tiempo, que rara vez cumple su palabra y que no le importa lo más mínimo cómo te sientas. Aquí ya no estamos hablando de un amigo, sino de un individuo que estaría mejor fuera de tu vida.

A ése (o a ésa) puedes despedirlo sin que te pese.

3. Dialoga. Habla con tu amigo directa y serenamente. Escucha las razones que te da de su tardanza. Explícale que su impuntualidad te molesta y pídele que tenga más cuidado la próxima vez. Así, sin drama.

Puede que le estés haciendo un favor. Si tiene problemas para llegar a los sitios a la hora prevista, seguro que no le pasa sólo contigo. Al tratar de ser más cuidadoso con tu tiempo, quizás logre ser más puntual con otras personas también.

¿Qué ocurre si no funciona y continúa llegando tarde? Mantén la calma. Tú sólo tienes control sobre cómo usas tu tiempo. No puedes cambiar las costumbres de tu amigo con una varita mágica.

haciendo ejercicio

Si la situación se repite, queda con él/ella en un lugar donde puedas distraerte, planea algo que hacer mientras esperas o no te apures tú mismo por ser tan puntual. (Otra vez, relax.)

En caso de que ya estés hartísimo, hasta las narices de que siempre ocurra lo mismo, haz esa actividad (la que sea) con otros amigos más formales.

¿Te falla este amigo cuando quedas con él para salir a correr? Buscas otro compañero o vas tú solo… y en paz.

Conclusiones: No pases malos ratos, cuando el problema no es tuyo (sino de tu amigo). Sé comprensivo e intenta buscar una solución con él/ella. Tiene otras cualidades que lo hacen adorable. 🙂

¿No es el caso? ¿Continuamente falta a su palabra y abusa de tu buena disposición? Entonces, no es tu amigo. Tal vez, es hora de ir planificando tus actividades con gente más respetuosa.

Imagen de Βethan