Ideas para que HOY te sientas mejor contigo mismo

¿Te apuntas a sentirte hoy mejor contigo mismo? Por procurarlo, que no quede. ¡Adelante! ¡Vamos!

Es tu misión. Nuestra misión. ¿Para qué dejarla en manos de las circunstancias o del entorno, cuando nos podemos hacer cargo de ella estupendamente?

Apuntemos ideas variadas para ganar en bienestar, comenzando por la fundamental, la número uno:

llega el amor

1. Cuídate bien. Atiende a tu cuerpo con la salud en mente: descansa, aliméntate en condiciones, haz algo de ejercicio…

Es muy difícil sentirte a gusto contigo mismo cuando descuidas esos aspectos básicos. Eso sí, ten en cuenta que “cuidar de ti” no es elegir siempre la opción más apetecible del momento.

2. Presta atención a tus palabras. Evita hablar mal de ti cuando estás con otros. Y, especialmente, ten cuidado con la conversación más importante del día: la que sostienes contigo mismo.

Si no te sale mirarte al espejo pensando en tus virtudes, al menos no te eches tierra encima. Deja el drama a un lado y, cuando te digas algo a ti mismo, háblate con cariño, con paciencia, con humor… como lo haces con un amigo.

3. Haz algo que se te dé bien. ¿En qué eres un artista? ¿Haciendo café, por ejemplo?

Elige una cosa (al menos, una) que te guste y se te dé bien. La que sea. Y dedícale unos minutos.

4. Celebra tus logros del día. Las veinticuatro horas de un día dan para pequeños éxitos y pequeños fracasos. Celebra lo que has hecho bien, por insignificante que te parezca… ¡y alégrate por ello!

5. Aprovecha tus errores. Lo que ha salido mal míralo como una oportunidad para aprender y mejorar.

Si te pasa lo que a mí, hoy tendrás docenas de oportunidades de éstas. Toma nota de la lección y sigue adelante.

6. Ocúpate de ti, que ya es bastante. Deja de preocuparte por el comportamiento de otros, a menos que te ataña directamente.

Céntrate en lo que tú quieres hacer, en tu progreso, en tu vida. Y que los demás resuelvan la suya.

Estar pendiente de lo que hacen y piensan todos los demás es uno de los remedios infalibles para acabar desquiciado.

7. Acepta los errores de otros. Tú no eres el único que va a equivocarse hoy. Los demás, como humanos que son, también meterán la pata y puede que muchos de sus fallos te afecten.

Dales el beneficio de la duda, si no hay motivos para lo contrario. Perdonar los errores de otros, te ayuda a ser más comprensivo con los tuyos.

 

¿Qué? ¿Te apuntas? Pon en marcha lo que tú veas; alguna de estas ideas u otras de tu cosecha. Lo de arriba son sólo sugerencias.

El punto es que te animes a comprobar que tú tienes el poder de sentirte un poco mejor, gracias al espíritu con el que vives este día y a las acciones que llevas a cabo. Verás que un gesto pequeño puede hacer la diferencia (positiva, claro).

Imagen de Bob.Fornal