Respira y sigue adelante

¿Cómo aguantas en esas situaciones maratónicas, en las que has de mantener un esfuerzo continuado?

Sabes de lo que hablo. Casi todos nos hemos visto en éstas: En proyectos laaaargos; en problemas a los que no se les ve la punta; en desafíos personales, como dejar de fumar o cambiar radicalmente de hábitos alimenticios…

Ahí estás, luchando como un jabato para resolver o conseguir algo importante para tu vida. Y, como no ves clara la línea de meta, la cuesta arriba se te hace más dura.

perseverancia¿Cuánto tiempo vas a estar vas a estar así?

¿Días? ¿Meses?… ¡¿Años!?

Te tiemblan las piernas al pensar que esta situación pueda prolongarse tanto. La incertidumbre hace que te sientas más cansado.

Quizás te fallaron los cálculos o surgieron obstáculos con los que no contabas. La historia es que no tienes muy claro cuándo terminará de resolverse el asunto. Y, menos claro, si a ti te aguantarán las fuerzas hasta entonces.

De lo que no te cabe la duda es de que quieres llegar hasta el final. ¡Ya somos dos! ¡Movámonos hacia delante!

  • Mira lo que has hecho y celébralo.
  • Date un compás para recobrar el resuello y llenarte los pulmones de confianza.
  • Recuerda lo fuerte que has sido hasta ahora.
  • Practica actividades que te relajen (meditación, lectura, ejercicio físico, etc.)

Y, lo más importante:

Piensa sólo en el día de hoy: Ocúpate de las acciones que hoy llevarás a cabo. Deja de cuestionarte por los errores del pasado o por cómo se presentará el futuro.

Pon freno a esos pensamientos y céntrate en aprovechar este momento lo mejor que puedas. Así, sin que lo pretendas, estarás poniendo de tu parte para allanar el camino de mañana.

Mañana… ¿quién sabe qué pasará? Lo que sí tienes es este día para sentirte muy orgulloso de ti. ¡Adelante! 😉

Imagen de Thomas Hawk