Elimina opciones y encuentra tiempo

¿Cómo transcurre un día normal de tu vida? Además de hacer tiempo para cumplir con tus obligaciones, ¿reservas una fracción para las actividades que te hacen sentir bien?

Quizás estás muy ocupado y echas de menos un rato para leer más, para echar una siesta, para dar un paseo tranquilo, para tomarte un café con (quien sea), para jugar, etc.

Pero, por bien que planificas, el día no te alcanza. El trabajo no acaba. Los compromisos se multiplican. Hay interrupciones, imprevistos, distracciones, tareas que consumen el doble de lo que pensabas…

preocuparse no sirve

Total, que ves que el día se te va de las manos. Cumples con el deber, pero se quedan en el tintero actividades que hubieras querido hacer.

Su lugar queda ocupado por tareas menos importantes. A veces, muy cómodas, fáciles y apetecibles para el momento. Pero igual se llevan un tiempo que tú hubieras querido dedicar a otra cosa.

¿Te has planteado que muchas de esas tareas te quitan el tiempo porque son una opción para ti? Eliminando la opción, termina el problema.

  • El despertador, por ejemplo. Cuando suena, tienes la opción de seguir durmiendo unos minutos más y la de levantarte (que, siendo menos apetecible, es la que te más te gusta).
  • La tele. Está puesta y tú te debates entre quedarte un ratito a ver qué echan e irte a estudiar un poco.
  • Una estantería llena de figuritas. ¿La limpias o no?
  • Un videojuego. ¿Te pasas la tarde entera con él… o no?
La idea: Elimina actividades “inconvenientes”, para que no tengas que estar continuamente decidiendo entre ellas y las que son más importantes para ti.

Lo del despertador parece complicado, pero no lo es. Yo conseguí liberarme de la tentación de los “5 minutos más” cuando puse una actividad matinal que me sacara de la cama: el rato de ejercicio.

Antes de eso, me desgastaba bastante con las decisiones desde esa temprana hora del día. Me quedaba durmiendo, viendo la tele o chismeando por Internet, cuando tenía la opción entre hacer eso o hacer otras cosas.

Quité opciones. Eliminé compromisos. Apagué aparatos. Tiré trastos a la basura. Y, además de encontrar tiempo, me sentí más relajada al no tener que tomar tantas decisiones al cabo del día.

¿Qué quitarías tú para hacerle sitio a las cosas que sí quieres hacer?

Imagen de Corrie