5 Ventajas de agrupar las tareas de la casa

El trabajo de la casa es uno de los más ingratos. Ocupa una buena cantidad de horas a la semana; de él obtienes escaso reconocimiento social, pero es importantísimo para tu subsistencia y la de quienes viven contigo.

“Sólo” para sobrevivir y mantener una calidad de vida aceptable, se cuelan en tu agenda inevitables tareas que has de repetir continuamente, en un bucle sin fin: hacer compras, cocinar, limpiar, ordenar, recoger, reparar, fregar… y vuelta a empezar.

Si en ti recaen todas o parte de las tareas del hogar, ¿cómo te organizas?

aspiradora

Tienes la opción de repartir el trabajo durante la semana, de manera más o menos homogénea. Y la de reservar un día o huecos concretos para realizar la mayoría de las tareas en bloque.

Por supuesto, hay tareas domésticas que toca hacerlas a diario. No pueden aplazarse. Pero hay otras que sí pueden apiñarse en un sólo bloque o día de la semana. ¿Qué ventajas tiene hacerlas todas seguidas?

1. Eres más eficiente. Cunde más agrupar las tareas del hogar y ocuparte de ellas en bloque. De una, te vas a la otra. Pones la lavadora; las lentejas se cocinan; tú barres por un lado, friegas por otro, te escapas a hacer la compra. Y, en menos de lo que crees, has dejado una docena de tareas hechas.

También hay que considerar como ventaja la sensación de haber sido muy productivo que tienes cuando las terminas.

2. Es más difícil procrastinar. Cuando trasladas todas esas tareas a un hueco, llega el día y no te queda de otra que ponerte con la faena. Si no lo haces, te quedas sin ropa o sin comida para los próximos días.

3. No necesitas recordatorios. Sabes que ese día (o par de días) caen todas las tareas de ese tipo. Se convierte en una rutina. No tienes que acordarte de poner la lavadora el martes o de hacer la compra el jueves.

4. La sensación de paz y orden. Tu espacio luce mejor cuando quitas suciedad y pones orden; cosa que también se traduce en paz mental. Además, comienzas la semana “renovado”, si dejas el bloque “gordo” de tareas domésticas para el fin de semana (como yo).

5. Dejas tiempo para otras cosas. El resto de la semana dedicas más tiempo a tareas que requieran más concentración o que sean más gratificantes para ti. Claro, haces un poco de mantenimiento y atiendes el ajetreo normal del día. Pero la faena gorda, no. Ésa, en su día y en su hora, si acaso acompañada de una música animosa.

¿Cómo te organizas tú? ¿Tienes un día donde juntas más trabajo? ¿Lo has probado?

Imagen de Ricardo Alguacil