¿Dejarás que el miedo te arrebate lo que quieres?

El miedo es ese enemigo que, si no le frenas los pies, te multiplica los obstáculos que encuentras en el camino. Lo relativamente fácil, lo vuelve difícil. Y lo difícil, imposible.

El miedo emborrona el pensamiento y frena la acción. Te estanca, coartando tus posibilidades de éxito. Te sumerge en la indecisión, en la procrastinación, en la derrota que tú respiras antes de que se produzca.

“Gracias” a él pierdes oportunidades. Y, cada una de ellas que dejas pasar pudiendo haberla aprovechado, menoscaba la confianza que tienes en ti mismo.

miedo

El miedo es como ese chulito de barrio que intimida a otros para sentirse superior. Un matón que sólo se siente fuerte cuando abusa de los demás.

Es el vampiro, la arpía, el desgraciado que intenta echarte abajo para que desciendas al fango donde él está.

¿Vas a dejar que se salga con la suya?

¿Dejarás que el miedo siga arrebatándote lo que necesitas? ¿Dejarás que siga separándote de lo que amas? ¿Consentirás que siga impidiéndote que hagas lo que tienes que hacer?

Ya no más. Si tienes claro lo que quieres, no le permitas al miedo que te multiplique las excusas.

Empieza por poco y ve ganándole terreno. Tómate el miedo inicial como una señal de que estás progresando. Supera el primer obstáculo. Cada paso que des es una victoria.

Es eso… o dejar que el miedo siga condicionando tu vida y decidiendo por ti. Tú eliges.

Pensarás que esto es muy difícil. Pues, no. No lo pienses. Ésa es la trampa que te pone el miedo. Te quedas pensando, torturándote a ti mismo… y dejas ir la oportunidad.

Pasa a la acción. Mueve el cuerpo y disponte a dar el primer paso. Es hora de mirar al miedo a los ojos y de lanzarle el mensaje: ¡No impedirás que consiga lo que quiero!

Imagen de stuant63