¿Qué persona quieres ser?

¿Tienes una visión clara de cómo quieres ser y de lo que aspiras lograr en la vida? Un pequeño ejercicio puede aclarártelo.

Tener claro dónde quieres llegar puede servirte como guía para decidir sobre lo grande y sobre lo pequeño. Te despeja muchas dudas. Comprendes mejor dónde estás y qué pasos te acercan o te alejan de tu destino.

El problema es que cuesta formarse una imagen definida. Si te pasa como a mí, quizás pienses: “Yo quiero ser buena persona y hacer muchas cosas interesantes mientras viva.”

Pues, precisamente para formarte una imagen más clara en tu mente, comparto contigo este ejercicio, por si no lo conoces.

ayudar a crecer

Es muy popular. Yo lo aprendí en el libro: Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, de Stephen R. Covey. En un apartado habla exactamente de eso: De decidir hacia dónde vas y encaminar tus pasos (día a día, semana a semana) hacia ahí.

¿Listo? Allá vamos.

Imagina que estás en tu propio funeral (que será dentro de unos años) y que a él asisten familiares, amigos y conocidos.

Si se estila en tu país, piensa que van a pronunciar unas palabras en tu honor o, simplemente, que van a comentar con los presentes ese tipo de cosas que se dicen cuando alguien se va: las cualidades más positivas de tu persona, las cosas que hiciste, lo que les enseñaste…

Imagínatelo con calma, como si fuera una de esas películas introspectivas.

¿Qué te gustaría que resaltaran esas personas? ¿A qué clase de hijo, hermano, padre o compañero te gustaría que recordaran? ¿Qué dirían sobre tu forma de ser? ¿Qué dirían sobre tus logros?

Este ejercicio es simple, pero muy revelador. Lo más seguro es que te ayude a esclarecer en qué persona quieres convertirte; no tanto en cómo darle gusto a cada uno de los que te rodean. 😀

A mí me gustó hacer este ejercicio. Quizás otro día hable de esa persona que yo quiero construir día a día. Por lo pronto, ¿te animas tú a imaginarte a esa persona que quieres ser?