Cómo ignorar un buen consejo sin sentirte mal por ello

A la gente le suele gustar dar su opinión u ofrecer ayuda con sus consejos. Es de agradecer, porque así tienes un punto de vista distinto que puede serte útil para tomar una decisión.

En última instancia, quien decide eres tú. Puedes seguir el consejo al dedillo, ajustarlo a tus circunstancias o desestimarlo por completo, incluso tratándose de un “buen” consejo.

Porque, a ver… ¿qué es un buen consejo?

consejo de amigo

Digamos que un buen consejo es el que ofrece una persona que tiene conocimiento de aquello de lo que habla y, además, tiene la intención de ayudarte.

Puede que sea la orientación que te hacía falta justo en ese momento. Es estupendo que lo sigas, si te parece. De hecho, todos lo hacemos.

Por ejemplo, confiamos en el valioso consejo de profesionales (médicos, profesores, asesores), que están preparados para ayudarnos. Está bien.

Lo que no es conveniente para ti es que dependas de los consejos; que consultes a otro cada paso que das:

¿Voy al gimnasio o no? ¿Me matriculo en este curso o en el otro? ¿Me pongo el vestido rojo o el morado? ¿Cómo me arreglo el pelo?

Pedir tantas opiniones y consejos puede ser contraproducente, por estas razones:

  • Te haces más dependiente de la opinión de los demás, cuando necesitas continuamente que otro valide tu punto de vista y tus acciones.
  • Pierdes confianza en tu propio criterio. Cada vez tienes menos confianza en tus decisiones.
  • Te pliegas a las conclusiones de otro, cuyos valores y experiencias en la vida pueden ser muy diferentes de los tuyos.

Apuesto a que has recibido muy buenos consejos hasta la fecha. De ésos, unos te sirvieron y otros, a pesar de ser buenos, empeoraron tu situación cuando los seguiste.

Eso es porque cada uno ofrece consejo según sus propios valores, sus experiencias, sus circunstancias. Ofrecen pautas que se adaptan a su vida. Y puede que en la tuya no funcionen igual. Sólo por esa razón, no estás obligado a seguir un consejo.

Mucho menos estás obligado a seguir el consejo que se aparta de lo que te dice esa vocecita interior tuya. Tú ya sabes lo que quieres hacer, pero te cuestionas y prefieres poner el criterio de otro por delante del tuyo.

Y, cuando no tienes ni idea y estás totalmente perdido y desorientado, siempre puedes recabar información de fuentes distintas, reflexionar sobre ella y, por último, armar tú el consejo que mejor funciona para ti.

Mi consejo 😉 … es que, antes de pedir o admitir un consejo, te escuches a ti mismo. Date tú el consejo. Quizás no necesites otro.

O puede que sí. En ese caso, escucha los consejos que gustes. Toma las partes que te sean útiles y descarta lo que no te sirva. Quien te lo dé entenderá que cada uno es quien decide en su propia vida.

Con lo que leas, lo mismo: Prueba, comprueba, piensa por ti mismo… Y quédate con lo que vaya en sintonía contigo.

Imagen de Leonard John Matthews

Comments

  1. Nodier says:

    Y no es esto un consejo tambien

    • Casandra - TBM says:

      Sugerencia, consejo… No importa. También puedes ignorarlo libremente. 😀