¿Sabes lo que hay dentro de ti?

Se dice que “la necesidad obliga”. Y tú habrás sido testigo de ello. Habrás conocido a personas que, cuando sienten que no tienen otra opción, son capaces de comportarse de un modo muy distinto.

Quizás has visto defenderse como una fiera a una persona apocada; decidir firmemente a una persona insegura; trabajar con ahínco a quien siempre se escaqueaba; permanecer calmada a una persona muy nerviosa; tomar la iniciativa a una persona a quien solía gustarle que se lo dieran todo hecho…

Y, quizás, tú mismo te has sorprendido gratamente de tu actitud cuando la vida te ha puesto a prueba. Has superado límites que dabas por hechos, yendo más allá de lo que pensabas.

Eso ocurre. Una persona se encuentra de cara con un panorama que la empuja a pensar y a actuar de otra manera. ¡Y lo hace!

tesoro

De repente, despierta el potencial que, mientras la vida transcurría apaciblemente, permanecía dormido. Un suceso imprevisto es el detonante para que esta persona se enfrente a la realidad saliéndose de su esquema y se atreva a hacer lo que antes no había hecho, dejando a los demás (y a él o ella misma) con la boca abierta.

Puede que, hasta ese momento, esa persona no fuera consciente de lo valiente, lo sabia, lo creativa, lo fuerte que era. Todas esas cualidades permanecían en letargo. Pero ahí estaban: dentro de ella.

¿Y tú? ¿Sabes realmente lo que hay dentro de ti? ¿Necesitas que ocurra algún tipo de catástrofe para despertar tus talentos?

Tal vez, si exploras un poco, te des cuenta de que tienes más recursos de los que piensas. Y de que puedes usarlos ahora.

Puedes desempolvarlos, desarrollarlos, robustecerlos y utilizarlos para avanzar hacia donde tú quieras. Puedes dejar de escuchar a quienes te dicen que no vas a llegar ahí porque tú eres de tal o cual modo.

Puedes probar. No necesitas esperar a que ocurra algo extraordinario para hacer uso de lo tuyo.

Imagen de *brilho-de-conta

Comments

  1. Normalmente no me considero especialmente “excepcional”, soy uno mas del monton, pero lo que describes en el articulo lo he experimentado varias veces. En situaciones raras me surge esa chispa de fortaleza, serenidad o ingenio que me ha sorprendido a mi mismo. Sin embargo no sé si es que no he sabido prolongar esos momentos o los he integrado en mi dia a dia y no los veo tan esplendidos como en la ocasion que me sorprendió.
    Lo que si queda claro que gracias a esta entrada, tengo un tema agradable sobre el que reflexionar.
    Gracias!

    • Casandra - TBM says:

      Gracias a ti, Carlos.

      Es verdad. Se pierde el factor sorpresa cuando, a raíz de la chispa, uno comienza a ver o a hacer las cosas de un modo distinto. El descubrimiento se integra en lo cotidiano. Me ha pasado también. 🙂

      Y yo creo que, mientras vivamos y sigamos con la voluntad de aprender, nos va a seguir pasando. 😀