Elige bien a quién le cuentas tus planes

Hay personas que se trazan un objetivo y lo gritan a los cuatro vientos. Con ello quieren recabar apoyos y añadir un poco de presión para comprometerse en serio con lo que quieren.

Tu entusiasmo está por las nubes. Supongamos que decides ir al gimnasio cinco veces por semana. Eso, con una dieta equilibrada, hará que te quites ese par de kilitos de aquí a… (la fecha que tú estableces).

Empiezas con ganas. Además, la acogida del público es buena. La mayoría te animan: ¡Tú puedes!

Ahí es donde tu empuje inicial comienza a perder fuelle. Porque esos primeros pasos te suenan a victoria, cuando aún estás al principio del camino. Es una falsa sensación de progreso.

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Y luego están los comentarios negativos de la gente que no reacciona tan bien cuando tú divulgas tus planes:

  • No sé de dónde vas a sacar el tiempo, con todo el trabajo que tienes…
  • Anda ya. Te gustan demasiado los postres. Ni una semana vas a aguantar.
  • Yo también me lo propuse a principios de año y, en lugar de quitarme el par de kilos, me puse tres más. En fin, suerte.

Los comentarios de ese estilo pueden calarte más de lo que tú quisieras y, así, disminuiría tu entusiasmo.

O, quién sabe, quizás estés entre la minoría que más se empeña en conseguir su objetivo cuando escucha reacciones desfavorables. ¡Les probarás que se equivocan!

El caso es que, siempre que hagas partícipe a la gente de tus planes, habrá reacciones por su parte.

Elige bien

Ya que vas a recibir su punto de vista, sería recomendable que fueras selectivo a la hora de informarlos. ¿Para qué vas a enterar a tanta gente, incluso a la que sabes que te tiene entre ceja y ceja?

Confía en tu intuición a la hora de elegir a quién haces partícipe de tus planes.

Si te hace feliz compartir el camino con otras personas (tu madre, un amigo, un compañero que está haciendo lo mismo que tú), ¡hazlo!

En realidad, no necesitas el apoyo del entorno para conseguir ese objetivo. Te las puedes arreglar muy bien por tu cuenta.

Porque lo estás haciendo por ti. Quien sabe porqué lo hace eres tú. Quien va a estar cada día esforzándose eres tú. Y, quien va a asumir las consecuencias, tanto de los tropiezos como de las conquistas, también eres tú. (Al menos, en el ejemplo de quitarte esos kilitos de encima.)

Pero, ya que te hace ilusión compartirlo, elige a personas que intuyes que van a ser un apoyo. Elige a los que sabes que te van a sostener en los días flojos, a los que sabes que te pueden dar ideas útiles, a los que se van a alegrar contigo de tus logros, etc.

De esta manera, todos ganan. Ellos se alegran por ti y tú tienes su respaldo. ¿Para qué necesitas la presión del resto?

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Comments

  1. Andrea says:

    Me pareció maravilloso, muchas gracias! Amo esta página, siempre me ayuda a sentirme bien conmigo. :3