Tres instantes que salvan el día

El día está a punto de terminar y, si te diera por describirlo, utilizarías palabras como: estresante, agotador, pesado…

Tu mente revolotea por la montonera de trabajo, por la discusión que tuviste, por el dolor de pies, que no veían la hora de que los liberases de los zapatos.

Si mañana comenzaran las vacaciones, respirarías aliviado. Pero, no. Piensas que mañana será un día como éste: frío, presuroso y repleto de incomodidades.

No te vayas a dormir así, sin poner un poco de equilibrio. El día fue correoso, pero también tuvo instantes agradables que vale la pena rescatar, ¿o no?

momento gracioso

Revive esos tres momentos

Así sean tres simplezas y no más. Tráelas a tu mente. Por ejemplo:

  • Tu hermano te contó que le va estupendamente en su nueva relación y te alegraste por él.
  • Ayudaste a una señora con las bolsas de la compra y te supo bien hacerlo.
  • Sonreíste viendo al gato hacer de las suyas.

Lo que sea, recuérdalo. Rescata esos instantes. Quizás no saltes pletórico de la dicha cuando los revivas, pero sí vas a sentirte un poco mejor. Verás que el día no ha sido totalmente desastroso.

Eso ocurre cuando cambias el foco de atención, que antes de hacer este pequeño ejercicio estaba puesto sólo en las calamidades del día.

Quizás mañana te las tengas que ver de nuevo con el tráfico, el jefe hiper-exigente, los líos de la casa y toda la marabunta de obligaciones que tienes.

Pero será un día distinto. Un día en el que, como en éste, vivirás buenos momentos si tú quieres. Y, quizás, como ha pasado hoy, te sirvan para recordar que en un mismo día cabe de todo y que tú decides con qué te vas a quedar.

Imagen: Walshy and the local evening paper

Comments

  1. Esas tres cosas, si las escribes en un diario o una agenda, puedes revivirlas en los días más grises.
    Si tu parte oscura te dice “la vida es un asco”, pues miras la agenda y dices “no, de eso nada”.

    Besos

    • Casandra - TBM says:

      Ésa es una buena propuesta, Nuria. Yo he probado lo de la agenda y ni con tres cosas… ¡con una sola! 😀 Que se anime quien quiera hacer el experimento. Ya verá cómo sí sirve para darle la vuelta a esos días en los que se ve todo negro.

      Gracias. 🙂 Besotes!