3 Recordatorios para el amigo que tiene un problema

Un problema puede golpearnos tan fuerte como para hacernos olvidar lo que tenemos claro en tiempos menos revueltos.

Así llega tu amigo hasta ti: Cansado, dolorido o enrabietado a causa de un problema al que no le ve la punta. Te busca para que le escuches y, porqué no, para que le des unas palabras de ánimo o una orientación.

Para ayudarle, podrías recordarle esas cosas que ahora están turbias en su mente. Cosas como éstas:

Aplácate

Tu amigo te siente engañado, herido o decepcionado. Necesita encontrar una respuesta, pero la rabia y la impotencia no le dejan pensar con claridad.

ayudar

Escucha lo que te cuente. Deja que se desahogue. Y, luego, recuérdale que, para tomar decisiones racionales, ha de enfriarse primero.

Date un tiempo

Tu amigo te dice que, por más que lo piensa, no logra encontrar una salida. Precisamente, por eso mismo no puede verla. Porque tiene la cabeza embotada por el problema.

Puedes sugerirle que se despeje. Que duerma un poco o que dé un largo paseo, por ejemplo. Alejándose un poco del problema, podrá pensar con más claridad.

Hay una salida

Siempre hay un modo de salir de una situación difícil, alguna luz, algún camino. Puede que no sea el que la persona hubiera querido. Pero ahí está. Es cuestión de encontrarlo y dar un pequeño paso tras otro, hasta salir del todo.

Recuérdaselo. Y, también, que estarás a su lado. Quizás, ése sea el mejor recordatorio de todos.

Imagen: we are the world