Ser feliz, ¿una cuestión de práctica?

Da gusto observar a quien despliega arte y soltura en una actividad. Uno puede preguntarse si esa persona contaba con un buen potencial en los inicios, si tenía contactos que le ayudaran o si le aupó a la excelencia su inusitada pasión.

Todos esos factores pudieron jugar a favor. Pero lo que le hizo desarrollar esa admirable destreza fue la práctica.

Nos lo puede confirmar cualquier as del deporte, de la música, de la cocina, etc. Aunque no hace falta. Tú y yo lo hemos comprobado, vista la mejoría en las actividades que practicamos con asiduidad.

deporte

Y no sólo mejoramos en actividades donde típicamente la práctica supone un progreso: el trabajo, un deporte, la cocina, hablar en público y demás.

Con la práctica también progresamos en actitudes y habilidades relacionadas con vivir más contentos y felices. No hay diferencia respecto a las anteriores.

Por ejemplo:

Practicar el humor: Buscas motivos para reír y situaciones divertidas en lo que te sale al paso. Al principio, se te da regular. Pero con el tiempo vas haciéndote más hábil en esto. Tan hábil, que cada vez menos te cuesta improvisar una sonrisa ante un panorama difícil.

Practicar el valor: Maldita la gracia que te hace reclamar en la tienda cuando te han dado un artículo defectuoso, decirle que no a quien te presiona o dar la cara cuando has cometido un error. Sin embargo, es la práctica de estos gestos la que te hace más valiente cada día.

Practicar el amor: Escuchar al otro, dar y recibir críticas o cumplidos, resolver diferencias… y todas esas acciones relacionadas con el amor también mejoran con la práctica.

A lo largo del día uno está practicando más cosas de las que parece. 😀

Al margen de que unas personas tengan más facilidades que otras para desarrollar ciertas habilidades, tú puedes progresar en las que a ti te interesen, incluidas ésas que están relacionadas con vivir mejor.

Elige las que quieras. Que ocasiones para practicar, no te van a faltar.