De la inspiración a la acción

Muchos de nosotros nos inspiramos con el trabajo de otras personas a la hora de empezar con lo que cada uno tenemos en mente.

Admiramos sus pinturas, escuchamos su música, leemos sus libros, vemos sus películas o los vídeos donde nos muestran lo fantástica que quedará la casa con unos cuantos arreglillos.

También nos tenemos de inspiración a nosotros mismos. Ahí están nuestros pequeños o grandes logros, que son muy motivadores.

A nuestra disposición hay gran variedad de recursos que nos hacen sentir bien, que nos llenan de confianza y de energía positiva en un instante. Energía que actúa como un viento impulsor que da inicio a lo que cada uno se ha propuesto.

inspiración y acción

¿Has sentido cómo se alimentan tus ganas de moverte tras recibir un chute de inspiración?

Es una sensación muy agradable. Tan agradable, que lleva a la tentación de seguir recreándose en la inspiración, demorando así el momento de ponerse manos a la obra.

Cuando estás flotando en esa sensación, casi acariciando tu objetivo con la mente, puede ser difícil romper la magia del momento para arremangarse y trabajar… ¡de una vez!

Pero eso mismo fue lo que hicieron todas esas personas que te inspiran. Tras la chispa inicial (o sin ella) convirtieron su energía en esos frutos que hoy tomas para impulsarte.

Y eso fue lo que hiciste tú tantas veces. Con ganas o sin ellas, conquistaste tus metas pequeñitas o deslumbrantes. Fue tu acción la que dio los resultados que hoy te dan fuelle para arrancar de nuevo.

La acción es lo que cuenta

Por eso es importante aprovechar esa chispa, en lugar de recrearte en encenderla una y otra vez. Es importante canalizar la energía que te da esa canción, esa composición de imágenes, esas frases que te impulsan a moverte.

Aprovecha ese viento a favor mientras sopla. Y agradece que también lo hicieron las personas que hoy te inspiran con sus logros (tú, entre ellas). De no ser porque desplegaron las velas en ese momento, no contarías con el impulso que te brinda lo que hicieron.