¿Un mal día? Date un respiro

Hace no mucho que amaneció y tú te sientes cansado, desbordado, hastiado. Quizás por una situación difícil, que se está prolongando. Tal vez porque han ido acumulándose las complicaciones: la casa, el trabajo, la gente…

Intentas encontrar fuerzas para continuar, el modo de ver el lado amable de las cosas. Pero es difícil, cuando estás a bordo de una espiral de problemas que no se detiene.

¿Y si frenas? ¿Y si te tomas un poco de tiempo para ti?

Unos instantes para sentir

Estás tan inmerso en resolver lo que se presenta, un asunto tras otro, que has hecho a un lado lo que sientes. No has tenido tiempo para escucharte.

calma

Te has tragado la tristeza, la frustración, la ira… Sentimientos incómodos que ignoras con la esperanza de que desaparezcan. Pero que, cuando menos esperas, emergen con fuerza.

¿Y si te das un breve respiro para escucharte, para explorar cómo te sientes y encontrar un cauce para esos sentimientos?

Unos instantes para conectar contigo

Regálate una hora. O, al menos, unos minutos para estar contigo: reflexionando, paseando, leyendo, escribiendo, respirando con calma…

¿Cómo? ¿No te puedes dar el lujo? Piensa en lo que avanzas durante 24 horas en ese de estado de estrés o abatimiento.

Considera que puedes avanzar más rápido gracias a ese tiempo que inviertes en deshacerte de parte de la carga y recobrar fuerzas.

Unos instantes para recobrar el equilibrio

Con la docena de asuntos que reclaman enmiendas y soluciones es fácil olvidar todos ésos que marchan bien.

Hazte el favor de frenar y pensar en ellos, por poco grandiosos que sean. Piensa en lo bueno: en esa persona que agradeces que comparta sus días contigo, en que has salido de la cama (a pesar de todo), en el café de la mañana, en lo que has resuelto últimamente, etc.

Por estropeado que esté el panorama, siempre hay pequeñas cosas positivas que apreciar. Y lo que logras recopilándolas es equilibrar la balanza. Si no, seguirá inclinada hacia el lado de los dolores y pesadumbres.

En resumen, la sugerencia para estos días de desbordamiento emocional es ésa: Date un poquito de tiempo y espacio. Lo necesitas para escucharte, para serenarte, para recobrar el equilibrio y recordar que, por difícil que sea este trago, pasará.

Imagen de Jose M Vazquez