Pendiente del momento

La mayoría de nosotros hemos de cumplir con tareas que no nos gustan (tareas de casa, del trabajo, relacionadas con la salud…). ¿Cómo de larga es tu lista?

La mía no es muy larga, pero ahí está. Fregar los platos o barrer, por ejemplo, no son el súmmum del placer. Y, aun así, cumplo con eso.

Les hago un hueco a esas tareas en el horario. Cuando llega el momento de ponerme con ellas, no lo pienso demasiado y procuro quitármelas de encima lo antes posible.

¿Tu enfoque se parece? Qué fácil y corto se ve escrito…

Y qué largo y pesado se hace a días cumplir con esas tareas. La realidad es distinta. A veces, aunque no quieras pensar en el fastidio y te amenices la tarea en lo posible, se te cruza por la cabeza: Qué bien estaría ahora echando una siesta.

tareas del hogar

Así estaba yo hace un rato: Deseando acabar pronto para estar en otra parte.

De pronto, me dio por ir un poco más tranquila. Me metí en la escena: Escuché el agua, olí el jabón, observé cómo el sol hacía relucir la encimera, seguí el movimiento de mis manos…

No te voy a decir que fue maravilloso y que haya descubierto mi nueva afición. Sigue sin gustarme fregar los platos.

Lo que sí te digo es que, cuando una tarea no te gusta, puede ser peor lo que piensas antes de hacerla que lo que vives justo cuando la estás haciendo.

¿A que te ha pasado? Si no fregando, habrá sido estudiando, yendo de compras, ordenando el garaje… o qué sé yo.

Una vez que te lanzas y te metes en escena (sin rezongar lamentándote por no estar durmiendo la siesta) ves que no es tan terrible.

Vives el momento como es y te das cuenta de que tu mente lo recordaba más fastidioso. Quizás porque las veces anteriores no estaba tan pendiente de ese momento, como de salir corriendo a hacer otra cosa más agradable. 😀

Comments

  1. Belén says:

    Hoy puse en práctica los consejos que das en este post, y funcionaron! Así que agarré el Blem (el nombre argentino del “Pronto” de la imagen) y manos a la obra. En realidad, me centré más en el resultado de la acción; en mi caso, la satisfacción que me produce ver la casa ordenada y limpia, y la paz de conciencia que viene por haber hecho lo que tenía que hacer 😉

    • Casandra - TBM says:

      Ojalá que funcione más días, Belén. 😀 Ooohh… Y la sensación de después, cuando has triunfado con el Blem y miras el resultado, anima un montón también.
      Saludos. 🙂