Recuérdatelo cada día

Suele suceder que, cuando te repites continuamente un mensaje, terminas creyéndotelo sea cierto o no. ¿Qué es lo que más te dices a ti mismo?

Si te dices una y otra vez que no puedes hacer algo, jamás lo harás. Quizás sí serías capaz de hacerlo. Pero, mientras estés convencido de lo contrario, de poco sirve que lo seas.

Las opiniones que tienes sobre el mundo y sobre ti mismo afectan a cómo vives tu vida. Aferrarte a las limitaciones que crees que tienes, cualesquiera que sean, y repetírtelas una y otra vez tiene consecuencias: Pueden convertirse en un obstáculo que te impida avanzar.

parar

Tampoco se trata de que te engañes a ti mismo, intentando convencerte de que eres un superhéroe con ilimitadas capacidades y talentos. Pero, ¿por qué negar el potencial que sí tienes? ¿Por qué negarte la oportunidad de verlo en acción?

Eres capaz de pensar; de tomar decisiones y actuar en consecuencia; de enfocar tus energías hacia un propósito. Puedes sentir, entender, crear, adaptarte a nuevas situaciones, construir, mejorar, amar y disfrutar de todo eso.

Cuando hables contigo mismo, recuérdatelo. Piensa en todo lo que has logrado, en todo lo que haces (esforzándote y venciendo las dificultades). Recuérdatelo cada día. Recuérdate que sí puedes. Y, entonces, podrás.

Comments

  1. Me caló MUY hondo tu post de hoy… :'(
    Cambiar MALOS hábitos de pensamiento (la famosa corriente de la psicologia cognitivista) por una misma, luego de aaaños de baja autoestima y erradas creencias de una misma, es una pega que desgasta y mucho:
    pasas por momentos o períodos de “bonanza” en que te felicitas por lo que has logrado y todo eso…, pero luego pasa “algo” que detona esas viejas prácticasy tiras por el suelo todo eso anterior 🙁
    … es agotador…
    Es un contínuo pararse – subir 1 escalón(autoimagen) – caer …volver a creer en una – pararse – subir un par de escalones y volver a re-caer…

    Tengo clarísimo que la vida no es miel sobre hojuelas pa nadie… y que todos de alguna forma viven ese proceso que comento.
    El tema es: Cuánto más difícil se nos hace (y este modelito de sociedad actual nos hace también) a quienes sufrimos depresión…
    …y aunque me digan: tus méritos no son comparables con los del al lado, porque nadie sabe el duro proceso que has tenido que vivir pa llegar a donde estas… ES COMO INNEVITABLE caer siempre en la comparación con los otros “sanos” como les digo yo…

    Buen tema has publicado Casandra …bueno, pero muy doloroso :’ (
    Gracias por hacerme “recordar” :’ )

    Abrzs como siempre desde Chile..
    M.Paz

    • Casandra - TBM says:

      Entiendo lo de la recaída, MPaz. Además, eso pasa con la autoestima; unas veces está más fuerte y otras menos. Y, en caso de batallar con la depresión, sostener la autoestima y remontarla cuesta más.

      La presión social que comentas cala mucho. Ahí, más como reflexión que como recomendación, creo que a uno le toca esmerarse en sus relaciones personales y en crear vínculos con determinadas personas. Preferiblemente con ésas a quienes queremos parecernos. Puedo decirte que yo he experimentado en primera persona que la visión del mundo cambia radicalmente según de quién nos rodeemos.

      Otra conclusión personal es que, cuando uno está por los suelos, suele refugiarse demasiado en sí mismo y pensar en exceso. Me llama la atención lo que dices: los “sanos” por un lado; yo, por otro. Eso me suena extremista, mujer. 😀 Todos tenemos achaquillos físicos (y emocionales). Todos tenemos problemas e inseguridades. Todos hemos fracasado. Y si tú comparas tu punto débil con el punto fuerte de otro, siempre vas a salir perdiendo en la comparación.

      Gracias por estos minutillos de reflexión, MPaz. Tratemos de vivir este día lo mejor posible. 😉 Cuídate. ¡Besotes!

      • ..ahora que acabo de postear que-no-veía-mi-comentario-dejado-hace-unos-días.. Chaz!!, apareció al enviar este 2do msj, cuek! :S ..Hasta con la JAIG TECH pasan cosas raras… 😛

        GRACIAS por tus palabras Casandra! 😉
        Y sí, es verdad eso de cuán DIFERENTE se puede persivir el mundo según con quien te relaciones o rodees…y que idealmente una debiese hacerlo con quienes son más afines a nosotra(o)s o con quien más cómoda(o)s nos sentimos; en otras palabras: gente positiva, de buenos sentimientos… que te aporte, en vez de hundirte.
        Tuve esa suerte hace años atrás…

        Ahora, con lo de los “sanos” que comento, lo puse precisamente entre comillas a modo de ironía..
        Honestamente, viviendo los tiempos revueltos de hoy, resulta difícil de creer que quienes se autodenominan sanos(mentalmente), en verdad lo estén.. Mucho(a)s se refugian en apariencias pues saben del peso del estigma que implica asumir y decir por ej: sufro de depresión …o reconocerse débiles en ciertos aspectos de su personalidad. Ante eso, reniegan de lo que no les agrada de sí mismos, y con ello terminan siendo quizás más crueles que cualquier otro(a), cuando se enfrentan a alguien que les muestra (la famosa ley del espejo) la imagen que ello(a)s detestan en sí mismos…
        ..pese a tener claro esto, muchas veces, me es innevitable que me entren balas y sufra cuando “notas” esa discriminación solapada.. 🙁 la he vivido hasta con personas de las que esperarías altos valores éticos, como de un médico por ej. (de cuya profesión — se supone — se espera la empatía, ayuda y no lo contrario)
        Para que veas Casandra, hasta un médico es capaz de colgarte gratis ese cartelito de ‘pobre-de-ti-que-sufres-de-depresión’ al hacerte comentarios tan “constructivos” como por ej: “vaya!, son hartos los medicamentos que tomas!”…

        En finnn… como dice una parte de un poema anónimo que habla de los locos y cuerdos (o sanos, je):

        ‹‹Los locos viven inventando mundos
        y los cuerdos viven en mundos inventados.››

        1 abrz!
        m.paz

        • Casandra - TBM says:

          Cosas de la tecnología, MPaz… Me alegro de que vieses que el comentario estaba publicado. 🙂

          No me hagas mucho caso (porque lo que te voy a comentar es una impresión que me falta por madurar). Lo que a mí me parece es que, precisamente, por la tecnología y el ajetreo de la vida moderna, estamos muy dispersos entre relaciones y estímulos variados.

          Hay poco tiempo y disposición para que una persona se encuentre a sí misma y se conozca, porque sobran las ocasiones en las que está más pendiente de lo exterior. Quizás, prima la apariencia, lo superficial, lo cómodo…

          Conocerse y aceptarse a sí mismo lleva tiempo. Es incómodo asumir lo que no nos gusta de nosotros y puede dar miedo el cambio. ¿Solución rápida? Dejar a un lado ese marrón y limitarse a encajar en lo superficial (la carrera, la imagen, las vacaciones en la playa, etc.).

          No es que la persona esté necesariamente sanísima y su mente marche mejor que un reloj suizo. Es que suprime/ignora las emociones incómodas, los problemas y lo que no le gusta de sí mismo, para seguir pendiente de lo exterior.

          No sé… Puede ser que algo de esto esté pasando.

          Gracias por este ratillo de reflexión. Ten un buen día. 😉

  2. …qué raro..no parece un comentario que te dejé el otro día..
    🙁

  3. 🙂