Las tareas de mantenimiento

¿Has pensado que cada “cosa” que hay en tu vida necesita mantenimiento? Tu cuerpo, todas tus relaciones, tu casa, tu coche, etc.

Por eso comes bien, descansas, haces ejercicio… y todo lo demás; para mantener el cuerpo en buen estado. Si te descuidas con esto, ya conoces las consecuencias.

Por eso estás ahí para tu familia y amigos; para los conocidos, compañeros o vecinos. Las relaciones también necesitan mantenimiento para sobrevivir y crecer.

Por eso limpias la casa y te ocupas de los desperfectos. Si no lo hicieras, al cabo del tiempo parecería que vives en unas ruinas.

Por eso cuidas de tus pertenencias: le cambias el aceite al coche, instalas actualizaciones en el ordenador o le echas pastillas antical a la lavadora.

mantenimiento

Casi todo lo que tienes o emprendes necesita mantenimiento. Es bueno tenerlo en cuenta para no descuidar cosas que, por falta de ese mantenimiento, generen problemas a futuro.

También, para seleccionar entre dos alternativas que cumplan una función similar. ¿No es preferible quedarse con la que requiera menos mantenimiento?

Y, además, para ser cuidadoso con lo que eliges que forme parte de tu vida. Si apenas puedes arreglártelas para mantener lo que tienes ahora, tal vez sea hora de dejar ir unas cuantas “cosas”.

Más todavía, si quieres que un nuevo elemento entre en tu vida. La regla aplica en este caso: Por una cosa que entre, otra debe salir.

Esto es otro recordatorio para mí misma. A veces no he considerado el mantenimiento a la hora de incorporar un elemento o una responsabilidad en mi vida o no le he dado la importancia que tiene.

Es fácil querer iniciar una relación, comprar un coche, empezar una dieta, estudiar lo que sea… y no caer en que “eso” hay que mantenerlo.

O quizás sí pensamos en ello. Pero al incorporar esas tareas de mantenimiento en lo que hacemos a diario es cuando nos damos cuenta de lo que supone.

¿Te ha pasado a ti? ¿Te las arreglas bien para mantener lo que tienes?