Aguanta hoy

Vas progresando en un proyecto (llámese negocio o cualquier otro objetivo) y, el día menos pensado, surge un imprevisto que te impide seguir adelante al ritmo que quieres.

Pasas de la calma a la zozobra por un incidente que no estaba en tus planes. ¿A que te ha pasado alguna vez o has sido testigo de ello?

Sabes lo frustrado y lo impotente que uno puede sentirse cuando recibe estos reveses. Tanto, que dan ganas de abandonar eso a lo que le has dedicado tanto esfuerzo.

Ahí es cuando necesitas recordar que los obstáculos, los golpes, los problemas son parte del camino. Incluso esos imprevistos que desbarataron tus planes en el peor momento.

se sale

¿Qué momento es el apropiado para enfrentarse a una desgracia? Ninguno. “Lo malo” ocurre sin atender a preferencias. Ocurre sin más; sin que se lo llame o necesariamente sea culpa tuya o de otro.

Y, lo mismo que sabes que ocurre, sabes que de “lo malo” se sale. Lo malo cambia. Lo malo se supera. Puede que lleve tiempo. Pero está claro que no es un estado definitivo.

Ahí, cuando te preguntas automáticamente “¿Por qué me pasa esto ahora?” y sientes la tentación de abandonar, es cuando necesitas recordar lo anterior y proponerte aguantar hoy, este día.

Volverá a amanecer. Y tú podrás renovar el compromiso de seguir adelante por un día. Uno tras otro.

Así, hasta que estés en condiciones de valorar la situación racionalmente y decidas por dónde seguir. Hasta entonces, no dejes que la rabia o la impotencia tomen la decisión por ti. Aguanta hoy.

 

P.D.: El título de esta entrada y todo el contenido es una insensatez cuando estás metido en un proyecto o en una relación que te está desangrando. Aguantar ahí puede ser la peor decisión. 🙁