5 Ideas para combatir el asedio de las preocupaciones

Tu cabeza es un hervidero de preocupaciones. Es tremendo lo que puede venírsete encima. ¡Qué horror!

La anticipación de ese escenario ocupa tu tiempo y buena parte de tus energías. El estrés no te deja dormir. Y quienes están alrededor también sufren las consecuencias de tu inmersión en esas preocupaciones.

¿Cómo las frenas? ¿Cómo combates su asedio? Aquí van unas ideas.

preocupado

1. Cíñete a lo real

Ante ti hay situaciones difíciles de resolver, aunque puede que tu miedo haya contribuido a agrandarlas especulando con desenlaces muy negativos.

Trata de mirar el panorama con objetividad, ciñéndote a los hechos. Y, si te resulta muy difícil, prueba con la técnica de la escritura.

Hazte con un papel. Divide la hoja en dos mitades. En una de ellas, escribe los hechos; en la otra, lo que te preocupa. Ahí podrás ver el problema desnudo y, si es el caso, cuánto se ha despegado tu mente de la realidad.

2. Supera los errores cometidos

Hay preocupaciones que surgen de errores cometidos en el pasado. Pasas tiempo recordándolos, re-analizándolos y sintiéndote culpable por ellos.

En lugar de asumir el error y seguir adelante (rectificando, si hace falta), sigues dándoles vueltas.

El perdón es la respuesta para romper esa dinámica. Perdónate por ser humano y concéntrate en lo que vas a hacer ahora.

3. Piensa menos en el futuro

De vez en cuando, es útil levantar la vista para ver hacia dónde nos estamos encaminando. Aun así, no tenemos ninguna certeza sobre lo que va a pasar.

Si la mente te pinta un futuro negro, desconecta de ahí y vuelve al presente. La mejor manera de ocuparse del futuro es actuar hoy, que es donde hay margen de acción.

Piensa menos en el mañana y haz lo que puedas hacer ahora.

4. Olvídate de lo que otros puedan pensar

Tienes debilidades. Cometes errores y fracasas. ¿Y qué? Todos estamos en las mismas, aunque cada cual tenga un lote distinto.

Si te critica gente a la que ni le vas ni le vienes (y mucho menos te van a echar una mano), no te lo tomes tan a la tremenda. Que te resbalen sus comentarios. No tienes porqué ser perfecto ni porqué esforzarte en mantener una imagen ante ellos.

Haz a un lado la preocupación por lo que otros piensen o digan respecto a tu situación y dedica esas energía a ocuparte de lo que tú quieres hacer.

5. Elabora un plan de acción

Piensa en lo que vas a hacer ahora respecto a esas situaciones difíciles. Haz un plan, aunque esté muy lejos de ser el plan perfecto.

En cuanto puedas, ponte con la primera acción del plan. Con eso estás encaminándote hacia la solución y así se aligera bastante el peso de las preocupaciones.

Recuerda que la preocupación NO te protege de las cosas que temes. Lo que ha de pasar, pasará, estés o no agobiado por ello.

Preocuparse un poco por aquello que te importa es prácticamente inevitable. Denota interés y, quizás, sirve para que te prepares para posibles obstáculos. Pero preocuparte en exceso sólo sirve para gastar tiempo y energías, ¿no te parece?

Comments

  1. Fabiola says:

    Es muy cierto que la preocupación excesiva no ayuda, perjudica! Sólo que es difícil desconectarse y dejar que todo continue el curso que tiene que seguir, es decir, cuando no esta en nuestras manos claro. Pero bueno, en esas andamos intentando mejorar.
    Gracias por las sugerencias estan buenisimas!!
    Un abrazo

    • Casandra - TBM says:

      Sigamos practicando, Fabiola. Yo también estoy en ésas. 😉
      Gracias a ti por pasarte por aquí. Disfruta del finde.