Esperanza perdida, ¿dónde encontrarla?

No está. Se fue la esperanza y te dejó a merced del desconsuelo. Quizás, esta criatura mágica regrese algún día deslizándose arco iris abajo.

Podemos considerar la esperanza como una cosa que está o no está; que se tiene o no se tiene y aguardar pacientemente a que, cuando encarte, aparezca de nuevo.

O podemos considerarla como un sentimiento que se alimenta, como cualquier otro. ¿Qué opción prefieres?

confía

La primera opción te deja a merced de esa criatura veleidosa, aguardándola hasta que le dé por aparecer. La segunda es menos pasiva. Si ves la esperanza como un sentimiento, puedes actuar como haces con otras cuestiones.

Cuando te aprieta el nudo del zapato, te lo aflojas. Cuando estás estresado, das una vuelta para relajarte. Cuando te sientes solo, buscas a alguien con quien hablar…

Si a otras emociones/sentimientos/situaciones les encuentras remedio, ¿por qué no a la desesperanza? ¿En qué se diferencia la esperanza de cualquier otro sentimiento positivo?

La esperanza no viene de ningún lado. Está en ti. Tú la creas, la recreas y la alimentas. Busca entre lo que te la inspira.

La esperanza no es una lotería, cuestión de suerte o del destino, sino un sentimiento tuyo, que puedes redescubrir y hacer crecer, con ayuda de Dios, de la Naturaleza, del arte, de las personas que te rodean, de lo que haces cada día… o con lo que sea que a ti te la haga brotar.

No la has perdido. Sólo has de reavivarla.

Comments

  1. Si. El problema es que yo nunca le he encontrado remedio a mis emociones y sentimientos. Una vez cuando alimenté esperanzas terminé muy mal. Desde entonces opto por matarla antes que alimentarla, tengo miedo que me devore de nuevo, opto por una mala solución pero mi experiencia me ha llevado a eso y no encuentro alternativa.

    • Casandra - TBM says:

      Quizás no encuentras alternativa ahora. Pero puede que sí más tarde. Ahora mismo has tomado esa decisión y, tal vez, en un tiempo veas las cosas de un modo distinto.

      A mí lo que me ha devorado varias veces no ha sido la esperanza, sino el mismo miedo. 😮

      Gracias por comentar, Luis. Ojalá que, poquito a poco, vayamos aclarando la visión. A ver qué pasa. 😉