Ideas para trabajar más a gusto en verano

Algunas personas somos más productivas cuando hace buen tiempo. Para nosotros, la mayor complicación de los meses de verano es esquivar las distracciones, que son más abundantes.

También hay personas a quienes la estación o la climatología no les afecta a la hora de trabajar. Y, por último, están las que trabajan mejor en los días frescos y grises. Las semanas estivales son muy pesadas para ellas.

Pensando en las últimas, sobre todo, van las siguientes propuestas.

1. Bebe más agua

¿Quién va a motivarse para trabajar cuando está medio deshidratado? Bebe lo que necesitas para reponer líquidos y eliminar toxinas, y así tendrás más energía.

No dependas tanto de la cafeína para combatir la modorra, cuando hay una opción más saludable, más barata y que no te quita el sueño por la noche: ¡Agüita fresca!

trabajando sentado

2. Vístete según lo que hagas

La ropa que te pones influye en cómo te sientes. Elígela según la actividad que realices. Si tienes que echar un rato de trabajo, viste con ropa que te “inspire” para trabajar.

Parece una tontería, pero no lo es. Comprueba por ti mismo, si te apetece, que cuando te quedas en pijama o te vistes como para ir a la playa, no te concentras lo mismo en el trabajo.

3. Planea el día

Muchos nos dispersamos en estas semanas pensando en lo que vamos a hacer cuando terminemos el trabajo. Se nos va el santo al cielo y cuesta más centrarse en la faena.

Para evitar esto, selecciona las tareas importantes del día, asígnales un tiempo y ve tachándolas de la lista a medida que las termines.

Así estarás más centrado y terminarás antes con ellas.

4. Corta con las distracciones mientras trabajas

Si necesitas concentrarte, apaga el teléfono o las notificaciones, bloquea Facebook u otras páginas tentadoras, dale un giro al escritorio para que no esté frente a la ventana, etc.

Identifica tus principales distracciones y encuentra la manera de evitar las que puedas. Cuando termines el trabajo, te desquitas a placer.

5. Respeta el descanso y el ocio

Esto es fundamental para poder cumplir lo anterior. Aunque trabajes en verano, proponte disfrutar de la estación.

Planea actividades que te gusten para las vacaciones (si las tienes), para los fines de semana y para cada día (esto es importante).

En verano hay más horas de luz solar y no es saludable que todas ellas estés metido entre cuatro paredes (menos aún, trabajando a destajo).

No guardes los descansos sólo para la noche. Procura salir en algún momento del día al exterior, aunque sea a dar un paseo. Yo lo hago por la mañana, antes de que apriete el calor, y vuelvo más relajada y contenta a terminar lo que queda pendiente.

¿Qué haces tú para ponerte más fácil el trabajo que te toca hacer en verano?

Imagen de russelljsmith

Comments

  1. Yo madrugo muchísimo, a las cinco y media o seis. A esa hora se está fresquito y se pueden hacer muchas tareas, incluso las de “estar de pie” (no todo es escritorio). Así, cuando empieza a apretar el calor, puedo permitirme hasta una siestorra buena, con la tranquilidad de tener las cosas de la lista hechas.

    Gracias por tus post, aunque no suelo comentar, los devoro con fruición (y no engordan, ja ja ja).

    • Casandra - TBM says:

      Nos levantamos casi a la misma hora. 😀 Madrugar tanto era impensable para mí hace unos años. Me costó mucho hacer el hábito, pero ha valido la pena por lo que tú dices. 🙂

      Muchas gracias, Amelia.