La autoestima autoimpuesta

¡Qué importante es amarte a ti mismo como eres! Importante y necesario para curar esas heridas producidas por la vergüenza, la culpa o el miedo, que dificultan que puedas construir la vida que quieres.

Quererse a uno mismo, con sus virtudes y carencias, es tan importante que muchos podemos caer en la trampa de tomárnoslo como una obligación: Debo quererme. Debo perdonarme. Debo ser yo mismo. Etc.

Una presión más que se suma al lote

Desde pequeños estamos acostumbrados a ese tipo de palabras que indican obligación: Debo…, debería…, tengo que…, necesito hacer

En muchos casos, las empleamos de una manera útil y conveniente. Por ejemplo: Tengo que entregar esta solicitud, porque mañana se cierra el plazo de inscripción.

Pero otras veces nos estamos dando el tiro en el pie sin saberlo:

  • Debo ser fuerte. No voy a llorar en público. Pensarán que soy una nenaza.
  • Tengo que llamar a Paco para darle las gracias. Dirá que soy un desagradecido si no lo hago.
  • Necesito terminar con esto. Si no, vas a ver tú cómo me ponen verde…

Lo contraproducente de esas frases es que nos restan poder. Te estás obligando a hacer “lo correcto” para evitar las consecuencias negativas que tú crees que podrían darse si no lo haces.

A diario usamos palabras o expresiones a las que estamos acostumbrados sin ser conscientes del mensaje que nos enviamos con ellas.

resistir y luchar

¿Qué pasa con la autoestima?

Lo mismo. Cuanto más te lo tomes como una obligación, peor resultado tiene tu esfuerzo.

  • Tengo que cuidar de mí y dejar de comer tantas porquerías.
  • Tengo que ser menos duro conmigo mismo cuando me equivoco.
  • Tengo que dejar de pensar en el dolor del pasado, para poder seguir adelante.

Aparentemente, las intenciones son buenas. Pero, ¿qué pasa el día en el que te hartas de comer porquerías, pasas horas dándole vueltas a un errorcito o te da por sumergirte en las viejas heridas del pasado?

Ese día fallas. ¿Es que no lo estás haciendo bien?

Cuando te tomas la autoestima como un deber, estás creando unas expectativas “ideales” que se vuelven contra ti. Porque todos tenemos de esos días poco gloriosos en los que, a pesar de que nos proponemos una cosa, nos sale la contraria.

El amor no es una obligación

Si no es como dice más arriba, ¿cómo enfocamos la relación con nosotros mismos?

Para sanar o fortalecer la autoestima no es necesario añadir más cargas, presiones y obligaciones; y regañarte a ti mismo el día en el que no hagas las cosas como te gustaría. Eso es ir en sentido contrario.

El amor (hacia uno mismo, en este caso) es ser paciente. Es mostrar comprensión. Es aceptarte y respetarte como eres. Es aprender de los errores e ir paso a paso. Es darte permiso para fallar y para volverlo a intentar.

Seguramente tardaremos un rato largo en aprender a querernos un poquito mejor. ¿Y qué prisa hay? Construir una buena relación lleva su tiempo. 🙂