Que la dieta no consista en privarte de lo que te gusta

¿Has hecho dieta alguna vez? Para muchas personas son una tortura, en especial esas dietas tan restrictivas en las que apenas si pueden probar las comidas que más les gustan.

Al verse privados de sus manjares preferidos, más atención les prestan, más los desean y, debido a ello, más inquina acumulan contra los alimentos “saludables” que sí les están permitidos.

El sitio de psicología PsyBlog se hace eco de un estudio reciente que confirma lo anterior: Cuando la dieta consiste en privarte de lo que te gusta, surgen sentimientos negativos hacia ese cambio saludable que estás haciendo.

Hay que contar con lo emocional.

dieta vegetariana

Mucha gente cree que, para tener éxito con una dieta, basta su deseo consciente de cambiar y ceñirse a un buen plan. Pero, a la hora de llevar una dieta a la práctica, son las emociones las que tienen más tirón.

¿Qué nos proponen?

Aprovechar esta circunstancia para planear una dieta en la que tengan cabida alimentos muy apetecibles. Es decir, disfrutar de la comida, para que quien hace la dieta sienta menos privación respecto a los alimentos restringidos.

Independientemente del tipo de dieta, quien la realiza puede hacer una lista (lo más larga posible) de comidas deliciosas para su gusto. En lugar de lamentarse por lo que no puede comer, podría encontrar alimentos (permitidos por la dieta) y deleitarse con ellos.

Con un buen repertorio de alimentos apetecibles, disminuye la sensación de estar privándose de “lo bueno” y, con ello, las probabilidades de mandar la dieta a la porra. Cosa que facilita que pueda sentirte feliz con los cambios que está realizando.

¿Has hecho alguna vez una dieta que ponga más énfasis en lo rico que puedes comer que en lo que te estás perdiendo?

Tiene pinta de ser más llevadera que planteada justo al contrario. Los profesionales que diseñan las dietas es probable que lo tengan en cuenta.