¿Dejas espacio entre una tarea y otra?

Hay gente que se emociona con la idea de ser productivo y pone su empeño en hacer más cosas en el menor tiempo posible.

Como hemos dicho otras veces, el punto no es ése, sino seleccionar lo más importante y esmerarse en hacerlo de manera eficiente.

Y, una vez seleccionado lo más importante, los expertos en productividad recomiendan dejar pequeños huecos de tiempo entre esas tareas importantes.

Ese espacio entre tareas sirve para reponer energía y favorecer la transición (física y mental) entre una y otra.

Ya lo habrás comprobado. Cuando terminas una tarea exigente y te espera otra parecida, te concentras mejor en la segunda cuando has desconectado mentalmente de la anterior.

Por eso es buena idea hacer el horario un poco holgado, con pequeños huecos entre una actividad importante y otra. Aunque esos huecos no tienen porqué ser un tiempo malgastado.

pausa a la sombra

1. Puedes usar el hueco para organizarte

La mayoría de las tareas requieren hacer ciertos preparativos antes de ejecutarlas y después de haberlas terminado.

Puedes prepararte mentalmente para la nueva tarea ordenando lo que has utilizado en la anterior y preparando el material que necesitas para la nueva.

2. Puedes insertar una actividad para reponer energía

En caso de que termines con una tarea exigente, más tiempo necesitas para recuperarte si le sigue otra del estilo.

Entre medias puedes programar un descanso para descargar a tu fatigado cerebro y comenzar con bríos la siguiente tarea. Y, a tal efecto, sirven actividades como: dormir una pequeña siesta, salir a dar un paseo, meditar, etc.

3. Puedes avanzar con tareas menores

Las de organización, que hemos apuntado, u otras que tú decidas y que no demanden demasiada energía física o mental.

Por ejemplo: Hacer un recado o una llamada, descargar unas fotos que vas a necesitar, poner la lavadora, etc.

4. Puedes darte un margen por cualquier contingencia

Las cosas no siempre salen como a uno le gusta. Por cualquier motivo, puedes retrasarte en una tarea. Vaya usted a saber los imprevistos que pueden surgir en un día cualquiera…

Ésa es una razón para dejar huecos en la agenda. Si surgen complicaciones, tienes más margen para resolverlas.

Conclusiones

Parece muy productivo llenar tus días de tantas tareas y compromisos como quepan para hacer muuuuuchas cosas.

Pero, a la larga, sostener ese ritmazo pasa factura. La calidad del trabajo se resiente y el estrés se hace el amo del cotarro.

Es preferible elegir bien; quedarse con lo más importante e introducir cierto margen para recuperarse física y mentalmente durante el día.

Suena perezoso. Pero, en realidad, es la mar de eficiente. ¿Vas a comprobarlo?

Comments

  1. Muchas gracias por tus consejos, en especial por éste que nos das en días en que andamos ocupados con tareas ingentes que nos dejan extasiados y que no paramos ni para tener conciencia de dónde nos encontramos….

    Un abrazo!!

    • Casandra - TBM says:

      Muchas gracias, Ricardo. Me alegro de que te sirva la idea. Yo también tengo días de ésos en los que voy como las balas. 😆
      Besos!