¿Te atreves a descansar?

En esta sociedad que nos anima a hacer muchas cosas con apremio, descansar es casi un acto de valor. Implica que por un día o por unas horas bajarás la guardia y dejarás que el mundo siga su curso.

¿Te atreves a dejar que tu cuerpo y tu mente se aparten un rato de la agenda?

Sé valiente. Descansa.

Especialmente si ésta ha sido una semana ocupada, considera realizar este acto de valor.

Valor, sí. Porque descansar supone reconocer tus límites.

fin de semana

Sabes que te faltan cosas por terminar y que quizás podrías estar haciéndolas, en lugar de sentarte un rato en el parque a tomar el sol.

Aun así, eres tienes la humildad de admitir que te hace falta parar y tomarte un tiempo para relajarte o aprovechar las oportunidades de esparcimiento que se crucen.

También supone ir en contra de lo practica mucha gente. En nuestra cultura, pocos se toman un apacible descanso.

Muchos trasladan el ritmo intenso del trabajo a sus horas de ocio. Los días libres o las vacaciones son un no-parar de actividades. El tiempo que se dedica a no hacer prácticamente nada se considera un desperdicio.

La cosa es que ese tiempo de “tocarse las narices” es un espacio que puede enriquecer bastante los tiempos en los que toca trabajar o irse de juerga.

Cuando estás bien descansado, fluyen más ideas, tienes más energías (para trabajar o para jugar), tu paciencia no te abandona tan fácilmente, eres más propenso a reírte y, en general, hagas lo que hagas lo disfrutas más.

Más que a desperdicio, el descanso suena a tiempo bien invertido, ya que mejora la calidad de las experiencias que le siguen.

No obstante, sigue siendo un acto de valor (y de humildad). Los demás quizás no descansen y tú has de aceptarlo. Has de estar dispuesto a hacer menos cosas que otros, a correr menos, a estar menos ocupado, a terminar menos pendientes esta semana…

Pero esos “menos” suponen “más” de otras cosas: Más paz. Más alegría. Más creatividad. Y más energía.

Tú verás si vale la pena. ¿Te atreves a parar un ratito?

Imagen de WanderingtheWorld