¿Estás hecho un lío? Da un largo paseo

Quienes paseamos a menudo podemos contar maravillas sobre esta práctica. Un paseo vigorizante te despierta cuando estás aletargado o te calma cuando estás estresado. Cuántas veces hemos propuesto salir a dar un paseíto como opción saludable para multitud de situaciones…

Hablemos hoy de otro tipo de paseo; de ese paseo largo en el que no tienes planes en concreto. Sales de casa y, simplemente, caminas por un buen rato.

Obviamente, obtienes beneficios similares a los del paseo corto y premeditado: segregas endorfinas, te calmas, amén de una larga retahíla de efectos beneficiosos del ejercicio físico.

Pero además, al ser éste un ejercicio largo y relajante, también lo puedes utilizar como recurso para poner tus ideas en claro. No hay aparatos que te interrumpan. Todo está en calma para que fluya lo que tienes por la cabeza.

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Conoces bien las calles o los campos. Como cuando estás en la ducha o realizando otra actividad rutinaria, tu parte izquierda del cerebro (que es la que hace estos menesteres) no tiene que esforzarse demasiado.

El itinerario es muy familiar. Te limitas a das un paso tras otro procurando no estamparte con los obstáculos. Y tu parte derecha del cerebro está más liberada para hacer lo suyo, que es ocuparse de las cuestiones creativas.

Piensas distinto cuando das un largo paseo. En serio. Ayudan las pocas distracciones, que aumente el oxígeno en el cerebro, así como los niveles de dopamina, que te inclinan a que también veas el lado positivo del asunto que te preocupa.

Así que, si estás con la cabeza hecha un lío por un problema al que no le ves la punta o necesitas generar ideas por cualquier otro menester, aquí tienes un recurso baratísimo que puede servirte para encontrar un hilo de donde tirar.

(También hemos hablado de la escritura, que es muy compatible con éste.)

Mal no te hará. Si pierdes algo, será el mal humor, el estrés y el posible insomnio por irte a la cama con el lío en la cabeza. Compruébalo por ti mismo.