El error que es un paso adelante

Habrás visto, por tu experiencia o por la de otras personas, que el éxito pocas veces se produce al recorrer un camino de rosas.

Quienes triunfan, antes de hacerlo, es muy probable que pasen por errores y fracasos variados. De hecho, suele ser así cuando hablamos de logros importantes. Éstos suelen ser precedidos por numerosos errores.

¿Y cómo es que llega el éxito después de haber metido la pata varias veces? Hay una razón que lo explica en muchos casos: Los errores son grandes maestros.

Los demás pueden enseñarnos cómo se hace tal cosa o qué hemos de evitar porque no funciona. Pero nada nos enseña más y mejor que experimentarlo por nosotros mismos.

reconocer errores

Una vez metida la pata, podemos volver a tropezar con la misma piedra. Aun así, es más difícil que ocurra, que cuando no hemos pasado en carne propia por la frustración y el desaliento. En lo sucesivo, nos volvemos más cuidadosos por la cuenta que nos trae.

Saben mal el fracaso y los inoportunos errores. Pero consideremos el valor que tienen como parte de los cimientos del éxito.

Incluso cuando no estamos consiguiendo los resultados deseables, seguimos progresando. Porque cada experiencia, incluyendo errores por supuesto, nos enseña a ir haciéndolo cada vez mejor.

Por tanto, tenemos poco que temer cuando empezamos con un proyecto nuevo. Sí, vamos a cometer errores; vamos a encontrar obstáculos; vamos a dar algunos pasos atrás durante el recorrido. Simplemente, el camino hacia el éxito es así.

No sólo los pequeños avances son ganancias. También los eventos menos deseables lo son, porque nos sirven para progresar aún más. Un optimista diría: Todo es ganancia.