¿Has probado a no procrastinar?

Muchos se tienen a sí mismos por un caso perdido. Saben que la procrastinación no es beneficiosa. Y, aun así, siguen distrayéndose y dejando las cosas para el último minuto.

¿Quien es así, es así y no puede cambiarlo?

Por supuesto que, quien quiera, puede cambiar este hábito. Quizás le lleve tiempo desvanecerlo. Quizás siga procrastinando ocasionalmente, como todos hacemos.

Pero… de que puede, puede cambiar. Alguna mejora realizará si se lo propone.

mariposa

¿Es tu caso? Si es así, por unos días puedes hacer la prueba con estas 5 medidas.

1. Haz un plan del día: Anota qué es lo más importante que vas a hacer y a qué hora vas a dejarlo listo. Considera tus prioridades; no hagas una lista de tareas demasiado larga.

2. Elimina tus distracciones frecuentes: Toma medidas para restringirte el acceso a las redes sociales, a la tele, al móvil… o a lo que sea que te distraiga mientras estás ejecutando tus tareas.

3. Acércate a personas activas: La actitud “se pega”. Si te acercas a personas que le dan buen uso a su tiempo, te motivarás más. Y, si estás en compañía de personas dejadas y desorganizadas, eso mismo se te pegará. Tu verás a quien te acercas…

4. Asegúrate la diversión: En tu plan del día, hazles un hueco a las distracciones de las que te has privado y a otras diversiones. Cada cosa a su tiempo. La clave es no mezclar obligación con devoción.

5. Di NO a las excusas: Cuando te asalten el “no tengo ganas” o el “por un día no pasa nada”, ponles un alto. Deja las dudas y ponte de inmediato con lo que necesitas hacer.

Intenta lo anterior, aunque no te salga perfecto. Pruébalo por unos días. Vas a ver que procrastinarás mucho menos y, con ello, te probarás que no eres un caso perdido.

Hay personas a quienes les gustaría ser más organizadas y productivas, pero no hacen nada al respecto porque creen que se necesita de una misteriosa cualidad con la que se nace o no se nace.

Se supone que cierta propensión a procrastinar viene determinada por los genes, según apuntan algunos estudios. Pero eso no es excusa para cruzar los brazos.

Hayas nacido con más o con menos facilidad para cambiar este aspecto, tienes un margen de cambio. ¿Quieres aprovecharlo? ¿Te atreves a probar?

Comments

  1. angelica maria says:

    Excelentes consejos! Muchas gracias, los intentaré poner en práctica! ♥