El riesgo de hacer un cumplido

Cuando regalas un cumplido, ¿por qué suele ser? ¿Qué intenciones ocultas?

Es broma. Hay cumplidos que se hacen para obtener algo a cambio. Pero también están ésos que se regalan con la única intención de poner de manifiesto un aspecto positivo que observamos en el otro.

El problema con los cumplidos es que son un recurso gratuito y efectivo para endulzar la oreja y, muchas veces, se usan con la expectativa de que el otro devuelva el favor.

Usan los cumplidos para venderte productos. Los usan para conquistar tu amor. O los usan para pedirte cualquier otra cosa, ya que estés “endulzado” y receptivo.

generoso

De modo que, cuando llega una persona cuyo único interés es resaltar algo que le gusta de ti, es natural que despierte sospechas: ¿Qué querrá? ¿Cuáles serán sus intenciones?

Y, por lo mismo, para evitar esas sospechas, tú te callas ciertas cosas bonitas que podrías dedicarle a la persona que tienes enfrente. Te callas, vaya a que piense que le estás tirando los tejos, haciendo la bola o allanando el terreno para pedirle un favor.

Afortunadamente, no te callas todas las veces. Te arriesgas a regalar esas palabras bonitas, sin expectativas por tu parte. Bueno, tal vez, con una sola: la de que la persona que escucha el cumplido se sienta bien.

Porque eso es lo suele pasar gran parte de las veces. Casi todos los humanos anhelamos que nos presten atención, que se nos reconozca, que nos quieran, incluso muchos de los que dicen que esos gestos no les importan.

Lo que tú estás haciendo cuando regalas un cumplido es prestarle atención a la persona y mencionarle lo que sea que te haya gustado de ella. Quizás le resbale tu opinión o la meta en el cajón de la sospecha. Pero también puede suceder que le encante escuchar tus palabras.

Palabras, que no piden nada a cambio. Palabras sinceras, que te arriesgas a regalar y que sacan a la luz lo bonito que ves en otro. Palabras que, muchas veces, animan y confortan a quien las escucha.

Decirlas puede ser arriesgado. Pero asumes ese riesgo con gusto. Y, de paso, pones hoy tu granito de arena para que éste sea un mundo más acogedor para todos.

Creo que seguiré tu ejemplo… Me arriesgaré yo también. 🙂

Imagen de asenat29