Usa lo que tienes

“Todos queremos más”, decía una vieja canción refiriéndose al dinero. Aunque también podría aplicarse a otros anhelos: Queremos más tiempo, más energía, más inteligencia, más belleza, más oportunidades, etc.

Y está bien aspirar a más. Claro, siempre que ello no implique dejar de usar lo bueno que ya tenemos.

Un ejemplo es el de esa persona que quiere una casa más grande; un coche con más prestaciones; una televisión con cientos de canales. Apenas consigue una cosa, busca otra más.

Su esfuerzo se centra en acumular, por acumular, ya que no disfruta de lo que tiene. Como ha de trabajar para tener más, pasa poco tiempo en casa, pasea poco en su coche y le sobran canales en la tele.

en tus manos

La gracia de tener algo está en usarlo. Y todos tenemos cosas (materiales y no materiales) a las que darles uso, con independencia de que nos esforcemos por hacer mejoras o por tener cosas nuevas.

Cada uno de nosotros tiene algo valioso a lo que darle uso. Y lo podemos aprovechar. No hacerlo sería un desperdicio.

Pensemos más allá de las posesiones. Podemos aprovechar las circunstancias, las habilidades, el tiempo y demás recursos o dones que cada uno tenga disponibles. Porque, si sólo nos centramos en tener más, nunca será suficiente.

Cuántas personas van por la vida pidiendo más de lo que no tienen, sin haber visto siquiera el tesoro que hay en sus manos; que van sumando logros y no los disfrutan porque sólo miran lo que les falta.

Que no nos pase esto. Sea poco o mucho lo que tenemos, tratemos de usarlo. Es un hábito compatible con el de buscar mejoras, ¿no te lo parece?

Imagen de notsogoodphotography