La fantasía de lo que pudo haber sido

¿Fantaseas con lo que podría haber ocurrido si hubieras tomado decisiones diferentes en el pasado?

A veces, este ejercicio se hace cuando la situación presente es poco agradable. Otras, por simple curiosidad.

Qué hubiera pasado si hubiera estudiado otra cosa; si hubiera practicado X hobby cuando tuve la oportunidad; si no hubiera roto mi relación con Fulanito; si hubiera empezado a trabajar antes… Etc.

Tanto para ti como para mí, hay incontables posibilidades de cómo la vida podría haber sido si hubiéramos elegido opciones diferentes. Imaginar algunas puede ser interesante, siempre que no nos quedemos atrapados en la fantasía.

elevándose

Es simple especulación

Cualquier historia que te imagines será eso: imaginaria. Nunca sabrás el curso exacto que hubiera tomado tu vida de haber elegido opciones diferentes.

Puedes imaginarte que tu vida ahora sería mejor. Pero será una simple presunción; nada te asegura que ése habría sido el desenlace.

Aun así, consideremos que tienes razón. Tu vida actual sería mejor si, en lugar de elegir lo que elegiste, hubieras elegido otras opciones.

¿Qué puede importar? Tanto si llevas razón, como si no la llevas, es imposible volver el tiempo atrás para comprobarlo.

Por tanto, habrás de apechugar con lo que elegiste en su día y afrontar la realidad. Y, si hay algo que puedas hacer para estar mejor, es ahora tu momento de hacerlo.

Elige ahora

Tal vez te cueste hacer cambios y darle un rumbo nuevo a tu vida. Sin embargo, el esfuerzo puede traer más frutos (por pocos que traiga) que refugiarte en la fantasía de lo que pudo haber sido y quedarte en ella.

Esas añoranzas imaginarias te distraen. Desvían tu atención de las oportunidades que podrías estar atrapando ahora.

Lo que sí puedes aprovechar es el mensaje que hay tras esas fantasías. Si imaginas una vida mejor (de haber tomado otro camino), observa en qué se diferencia esa vida ideal de la que tienes ahora.

¿Qué hay en tu vida imaginaria que la hace mejor que ésta? Desgrana el asunto y, si puedes hacer algo al respecto, busca la manera de fabricar en el presente algo de eso que tú anhelas.

Usa lo que deseas que forme parte de tu vida como guía para tomar tus próximas decisiones, que las habrá.

Y, en caso de que no puedas hacer nada para acercarte en la realidad a esa vida que imaginas, procura no quedarte atrapado en el sueño. Déjalo ir. Por bonito que sea, sólo es un sueño.

Tu misión es aprovechar lo que tienes ahora. Céntrate en lo que es más importante para ti y dale tu atención.

Trata de que mañana, cuando mires atrás, estés más contento por las decisiones que tomes hoy. (Aunque, claro, eso tampoco hay manera de asegurarlo.) 😉

Imagen de fiddle oak