Ideas para seguir aprendiendo y disfrutarlo

Aprender nos hace felices. Aunque, para experimentarlo así, tal vez sea necesario que veamos esta actividad como un placer a nuestro alcance.

Un placer, sí. El aprendizaje no es sólo esa formación que recibimos de los adultos y de las instituciones educativas para adaptarnos a la sociedad y conseguir un trabajo.

Aprender es descubrir. A medida que vamos descubriendo cosas, ampliamos nuestras opciones para disfrutar y para seguir creciendo.

¡Vale la pena aprovechar esta fuente de bienestar! Y podemos hacerlo a diario con actividades como éstas.

enseñar

1. Leer libros: Es interesante leer artículos y materiales cortos. Pero bien que se puede profundizar en la información leyendo libros que desarrollen el tema de tu interés.

Dedicar unos minutos al día a leer un libro vigoriza tu mente, amplía tu base de conocimientos y sienta genial. Quienes lo practican dan fe de ello.

2. Asistir a conferencias o exposiciones: No te prives. Escucha y observa lo que otros te muestran. Deja que te inspiren y que te abran nuevas puertas.

3. Compartir el aprendizaje con otros: En clubes, en foros de Internet, en tertulias familiares improvisadas o en otros medios. Conecta con otros aprendices para compartir ideas.

4. Participar en cursos o talleres: La oferta es variada (sobre todo online). Es raro que no encuentres un curso de tu interés. Déjate guiar en la aventura y comparte el paseo con tus compañeros de viaje. (¿He dicho “viaje”?)

5. Viajar: Visitar lugares nuevos (cercanos o lejanos; naturales o urbanos) es un clásico para vivir experiencias inéditas.

6. Adquirir habilidades de la vida cotidiana: Utilizar los tutoriales de YouTube (por ejemplo) para hacer una reparación sencilla, experimentar con una nueva receta o arreglar una prenda de vestir. ¿A que tiene su gracia?

Disfruta la autonomía que vas conquistando y del dinerito que te ahorras haciéndolo tú mismo.

7. Iniciar un hobby nuevo: Si tus horas de ocio giran en torno a las mismas actividades, podrías planteártelo.

Un hobby es esa actividad con la que te relajas, lo pasas bien y, de paso, aprendes. Hay bastantes que reúnen esos requisitos.

En resumen: El aprendizaje es un proceso que dura toda la vida. No es fastidioso o frustrante. Al contrario, es una suerte tener esta capacidad, por lo interesante y divertido que se vuelve el mundo cuando se ejercita.