Domingo: Prepárate para la semana

Es domingo por la tarde. Al fin de semana le quedan pocas horas y tú quieres disfrutarlas sin pensar en el ajetreo que te espera al día siguiente.

Está bien. Pero, si prevés que la semana va a ser complicada, también tienes la opción de dedicar unos minutos a planearla. Esos minutos, tal vez, sirvan para que te adentres en el lunes de mejor manera.

Aquí tienes unas ideas para que quites estrés y sumes claridad a tu semana.

cuaderno

Haz tu estrategia de la semana

Ya que sabes que vas a realizar un montón de actividades, decide algunas cuestiones con antelación: la lista de la compra, el plan de comidas, la hora a la que has de salir del trabajo para llegar a tu cita del miércoles, etc.

Si planeas un poquito (lo que tú creas conveniente), cuentas con un esquema por el que guiarte y menos tienes que improvisar a última hora.

Deja espacios

Para eso sirve este ejercicio. Si se te acumulan citas o tareas en un mismo día, puedes reorganizar el horario para ir más holgado.

Pongamos que la cita con el dentista es el miércoles y tú, sin acordarte, quedaste con un amigo en que te verías esa misma tarde. Visto lo visto, decides llamar a tu amigo y planear el encuentro para otro día.

Mueve unas cosas, cancela otras… Y déjate espacio para respirar, para atender tus prioridades y por si surgen contratiempos.

De acuerdo. Todos tenemos semanas (o temporadas) que son desbordantes; hay demasiadas cosas que atender. Pero buena parte de las semanas no son así de aceleradas.

A veces somos nosotros quienes nos aceleramos, porque pensamos que no nos da tiempo a tal cosa o a la otra o porque tenemos que decidir sobre la marcha muchos asuntos. El estrés se atenúa cuando partimos con un poquito de preparación.

El lunes, sin acelerones, por favor

Si el fin de semana ha sido muy tranquilo, sienta mal empezar la semana con un carrerón. Sugerencia: no sobrecargues el lunes de tareas, si puedes evitarlo.

Adéntrate en la semana poco a poco. Por ejemplo: trata de que las comidas no sean muy laboriosas, evita las reuniones largas, planea una tarde más tranquila… Ésa es la idea. El martes estarás más a tono para las hazañas.

Otra idea es que el lunes te levantes unos minutos antes de lo habitual. Así inicias el día con calma, respirando, estirándote, desayunando sin prisas… Y no corriendo, como un sprinter.

Si empiezas la semana con la lengua fuera, ¿qué quedará de ti el jueves?

Estos detalles (planear un poco la semana y empezarla con calma) pueden hacer la diferencia entre una semana caótica y acelerada, y una donde sientes cierta sensación de control.

¿Tienes ya tu hoja de ruta para aprovechar la semana?

Imagen: Moleskine + muji = power