Actúa en positivo

Piensas en positivo. Qué bueno que eso no se traduce únicamente en pensar que la situación se arreglará, cuando se ha desmandado y parece que va a durar así más de cien años.

Eso ayuda. Pero lo que más ayuda es tu determinación de traducir ese pensamiento en acciones positivas, allá donde puedas actuar.

Afortunadamente, puedes actuar incluso cuando el entorno o las circunstancias no brindan demasiado margen de acción. Incluso así, suele haber un granito de arena (positivo) que puedes poner tú.

gotas

Son pequeñas acciones que cuentan. Cuenta la vez en la que eliges actuar con amabilidad, en lugar de con indiferencia. Cuenta la vez en la que eliges cumplir con lo que has dicho, en lugar de escabullirte con una excusa.

Cuenta cada pequeña acción positiva. Una tras otra, van sumando. No digamos las grandes acciones. Tal vez, se te cruce la ocasión de hacer un sonoro cambio a mejor y tú decidas aprovecharla.

El punto es que, hoy mismo, tanto tú como yo tendremos varias oportunidades para demostrar con acciones lo que es pensar en positivo. Actuemos y hagamos realidad lo que está en nuestras respectivas cabezas.

Ya tenemos una ventaja cuando elegimos fijarnos en los aspectos a favor, en las soluciones, en los pasos posibles. ¿Qué sigue? La acción: Darle vida a lo positivo.

¡Adelante! 🙂