Ideas para cuando el agobio está a punto de ganar el pulso

Son días difíciles. Una cosa empezó a desmoronarse y, sin darte tiempo a responder, comenzaron a caerse otras. El caos entró en tu vida sin permiso.

Ahora el agobio está a punto de ganar, no tanto por la magnitud de los problemas, sino porque olvidaste cuidar de ti en tanto te esforzabas hasta la extenuación por poner orden.

¿Qué puedes hacer?

pulso

La batalla no está perdida. Si estás al borde del colapso, pon tu cuidado personal a la cabeza de tu lista de prioridades.

1. Admite que la situación te desborda y que puede ir a peor si sigues abusando de tus fuerzas.

2. Di que no al impulso de acelerar más desoyendo a tu cuerpo.

3. Determina qué necesitas: ¿dormir tus horas, comer con calma, pasar más tiempo con los tuyos…?

4. Date permiso para atender tus necesidades. (No es tan fácil de hacer en situaciones como éstas.)

5. Recorta a lo esencial. Por el momento, di que no a responsabilidades u oportunidades que puedas atender más tarde.

6. Adopta medidas anti-estrés. A mí la mejor que se me ocurre es la actividad física en contacto con la naturaleza. Tú puedes preferir la meditación, la escritura, pasar un rato diario practicando tu hobby…

Si no tienes un repertorio de actividades que te ayuden a restaurar la calma, el momento se presta para que lo vayas armando.

7. Cree en ti y en tu capacidad para resolver lo que la vida te arroja. Esta situación de desbordamiento es temporal.

8. Rodéate de buenas influencias. Y, si lo precisas, pide ayuda a familiares, amigos, conocidos o profesionales.

Tal vez te cueste algún tiempo volver a tener la situación más o menos controlada. Pero irás venciendo al agobio con estas dos armas: paciencia y amor (el que tú te demuestras cuando cuidas de ti).